Alemania y Corea del Sur "inyectan dinero" fuertemente a los coches eléctricos
Alemania, la economía más grande de Europa, acaba de anunciar la ampliación del programa de subsidios a los coches eléctricos a partir de 2026. Según información de Reuters, el gobierno alemán planea implementar un paquete presupuestario de hasta 3.000 millones de euros, para apoyar a unos 800.000 coches eléctricos para 2029. El nivel de subsidio oscila entre 1.500 y 6.000 euros por coche, dependiendo del beneficiario y la línea de coches.
El punto notable del nuevo programa es que el enfoque prioritario es claramente para los hogares de ingresos bajos y medios. Además de los coches eléctricos puros, Alemania también incluye líneas de coches que utilizan extendedores de rango (range extender) en el área subsidiada, lo que muestra un enfoque flexible para alentar a las personas a abandonar los coches de motor de combustión interna, incluso cuando aún no están listas para cambiar por completo a los coches eléctricos de batería pura.
El programa se aplica a partir del 1 de enero de 2026, en un contexto en el que Alemania está haciendo esfuerzos para recuperar el impulso de crecimiento del mercado de coches eléctricos. Los analistas señalan que el reinicio de la política de apoyo a gran escala no solo ayuda a los consumidores a sentirse más seguros al comprar coches eléctricos, sino que también es una señal fuerte del compromiso a largo plazo del gobierno en la hoja de ruta de neutralidad de carbono.
En Asia, Corea del Sur también está acelerando a su manera. Según el Korea Times, el gobierno de la ciudad de Seúl ha anunciado un plan para ampliar las subvenciones para la compra de coches eléctricos en 2026, combinando los fondos de apoyo del presupuesto central y el presupuesto de la ciudad. El objetivo es acelerar el proceso de eliminación de los coches de gasolina y diésel en la zona urbana más poblada del país.
Seúl planea apoyar con más de 22.500 coches eléctricos en 2026, incluidos coches personales, taxis, camiones e incluso autobuses. En particular, las personas que cambien de coches de gasolina o diésel a coches eléctricos recibirán una ayuda adicional de unos 203 dólares por coche. Esta política también prioriza a los hogares de bajos ingresos, a los compradores de coches por primera vez y a las familias, lo que refleja claramente la orientación justa en la transición verde.
La combinación de subsidios multinivel, desde el nivel central hasta el local, muestra la determinación de Seúl de no dejar que el proceso de electrificación del transporte se detenga solo en las declaraciones de objetivos, sino que se haga realidad con incentivos específicos y accesibles para la gente.
Vietnam tiene muchas políticas de apoyo destacadas y efectivas.
Mirando las políticas de Alemania o Corea del Sur, se puede ver un punto en común: el Estado juega el papel de "partera" en la etapa inicial del proceso de transición. Los subsidios directos, las exenciones y reducciones de impuestos, la prioridad para los grupos de bajos ingresos... son herramientas que se utilizan en paralelo para expandir el grupo de usuarios de vehículos eléctricos.
En Vietnam, aunque las condiciones económicas y el tamaño del presupuesto son diferentes, las políticas para fomentar los coches eléctricos en los últimos tiempos también se consideran relativamente claras. Lo más destacado es la exención del 100% de la tasa de registro para los coches eléctricos de batería, una preferencia directa que ayuda a reducir significativamente los costos iniciales para los compradores. Esta política ha contribuido a crear un impulso para el mercado de coches eléctricos, especialmente en la etapa inicial de formación de nuevos hábitos de consumo.
Paralelamente al papel del Estado, las empresas nacionales también participan activamente en "compartir el fuego" con los consumidores. VinFast, el mayor fabricante de coches eléctricos de Vietnam en la actualidad, ha lanzado continuamente programas que se consideran bastante agresivos, como la compra de coches con un costo inicial de casi 0 VND, el apoyo a los tipos de interés de los préstamos o los paquetes de precios de venta preferenciales, la carga gratuita de la batería... Estas políticas ayudan a reducir la presión financiera sobre los compradores, especialmente el grupo de clientes que acceden a los coches eléctricos por primera vez.
La realidad muestra que cuando los incentivos de la política pública y los esfuerzos de las empresas se reúnen, el proceso de transición verde es más rápido y sostenible. La experiencia de Alemania o Seúl muestra que la subvención de vehículos eléctricos no es solo una historia a corto plazo, sino que debe diseñarse de acuerdo con una hoja de ruta de muchos años, lo suficientemente larga como para generar confianza en el mercado y los consumidores.
En el contexto de que Vietnam persigue objetivos de reducción de emisiones y desarrollo sostenible, la continuación de la mejora del ecosistema de políticas para los coches eléctricos, desde incentivos financieros, infraestructura de carga, hasta programas de apoyo para grupos de bajos ingresos, será un factor clave. La tendencia internacional es clara: Para eliminar los coches de motor de combustión interna, no se puede confiar solo en la tecnología, sino que también se necesitan "impulsos" de políticas lo suficientemente fuertes y a largo plazo.