El fin de semana nuestro grupo de familia viajo de Da Nang a Hue para alojarse en un complejo turistico costero. Esta es la primera vez que experimentamos alojarse en este complejo turistico comenzando con imagenes y publicidad muy atractivas en las redes sociales.
En realidad para los resorts costeros que cumplen con los estandares de 5 estrellas o mas ya sea dentro o fuera de Vietnam todo en terminos de infraestructura y estandares basicos es similar. La diferencia radica principalmente en la actitud de servicio del personal.
Y tuvimos experiencias muy desagradables con la actitud de servicio en el complejo turistico costero de Hue cuando desde la entrada el guardia de seguridad pregunto friamente: '¿A donde vamos?'.
Cuando respondimos que habiamos reservado una habitacion por adelantado y habiamos venido a recogerla el guardia de seguridad explico: 'Estan comprensivos tenemos que preguntar porque todos los dias mucha gente viene aqui a tomar fotos'.
Sin detenerse ahi cuando vieron un altavoz para escuchar musica en el coche los guardias de seguridad corrieron y le recordaron en voz alta: 'Aqui se prohibe a los clientes traer altavoces y caramelos' sin saber para que los llevamos a casa si los usamos o no. Esto hizo que todo se volviera ruidoso y caotico como un mercado.
Experiencias tan desagradables nunca antes las habiamos experimentado en otros alojamientos en la region central.
Cabe destacar que tales historias no son aisladas o individuales sino que son bastante comunes en las instalaciones de servicios turisticos desde las mas economicas hasta las de alta gama en Hue.
El caso mas reciente es el de un empleado de un hotel de 4 estrellas en el centro de la ciudad que hizo un error en el proceso de check-out causando molestias y daños a los clientes causando revuelo publico en las redes sociales.
En los intercambios recientes entre las empresas de viajes y las agencias de gestion en Hue la historia de los altos precios de los billetes sigue siendo mencionada como un gran obstaculo que dificulta que el turismo de Hue compita con Da Nang Hoi An Quang Tri o incluso Hanoi.
Sin embargo si se mira mas profundamente el precio del billete no es el problema central. El problema de la sostenibilidad para el turismo de Hue no es solo cual es el porcentaje de reduccion o incentivos por grupo sino si el valor de la experiencia que reciben los turistas es digno del dinero pagado o no.
El factor decisivo para esta sensacion radica en la persona y la actitud de servicio algo que Hue actualmente es mas debil que las localidades vecinas.
Es cierto que el precio de las entradas a Hue es mas alto que en muchas otras localidades: Dai Noi 200.000 VND las pagodas 150.000 VND... En la estructura de precios de los tours especialmente para grupos de clientes esta tarifa obliga a las empresas a considerarla.
Pero los precios de los billetes son solo la punta del iceberg. Ya sea que se reduzca un 20% o un 30% Hue todavia tendra dificultades para crear una ventaja competitiva si continua brindando a los turistas una sensacion de servicio poco amigable una actitud carente de sonrisas y experiencias desproporcionadas.
De hecho muchas empresas de viajes admiten que lo que les preocupa al traer turistas a Hue no son solo los costos sino tambien la preocupacion de que los 'clientes no esten contentos' por muchas razones entre ellas el hecho de que la sonrisa no este realmente presente en el servicio; la rigidez tambien se ve en los mostradores de venta de billetes los puestos de comida y algunos alojamientos; el estilo de servicio todavia es “administrativo” carece de flexibilidad y carece de apoyo proactivo.
A diferencia de hace decadas el turismo actual no solo vende paisajes sino tambien experiencias y emociones. Las experiencias y emociones alegria o tristeza amor o decepcion... dependen mucho del factor humano que hace los servicios.
Una sonrisa amistosa un gesto cortes un espiritu dispuesto a ayudar... a veces tiene un poder mayor que un programa de descuento. Si Hue quiere recuperar su ventaja competitiva en el mapa turistico de la region central lo primero que hay que cambiar no son los precios de las entradas sino el factor humano.