Según los registros de las agencias funcionales, desde principios de 2026 hasta ahora, muchas provincias y ciudades han registrado muertes por rabia. Aunque el número de casos no ha brotado ampliamente, la tendencia de aparición dispersa y difícil de controlar todavía plantea un gran riesgo, especialmente cuando la conciencia sobre la prevención de enfermedades en algunas áreas todavía es limitada.
El Ministerio de Salud dijo que la vía de transmisión más común de la rabia sigue siendo a través de mordeduras y arañazos de perros y gatos enfermos. Sin embargo, además, los expertos advierten que el riesgo de infección a través del contacto indirecto con el virus de la rabia todavía existe, especialmente en los casos de heridas abiertas.
En declaraciones a Lao Dong, el Máster en Ciencias Médicas Nguyen Hai Dang, del Hospital Veterinario Hai Dang, dijo que la rabia es una enfermedad infecciosa peligrosa causada por un virus neurotrópico, que suele aumentar en climas cálidos. El médico enfatizó que, además de la transmisión directa a través de mordeduras, el virus de la rabia puede entrar en el cuerpo a través de rasguños al entrar en contacto con tejidos y líquidos de animales infectados.

A partir de la realidad del tratamiento y el seguimiento epidemiológico, los médicos dijeron que se han registrado casos de personas que no fueron mordidas por perros pero que aún contrajeron rabia. La causa principal está relacionada con el trabajo de sacrificio y procesamiento de carne de perro, donde los trabajadores están en contacto directo con la fuente de la enfermedad sin medidas de protección adecuadas.
Hay casos en los que las personas que no son mordidas por perros rabiosos todavía contraen la enfermedad debido al contacto durante el sacrificio y el procesamiento. Cuando las manos tienen rasguños, el virus de la carne o el líquido del animal infectado puede entrar en el cuerpo sin que la persona que lo hace lo sepa", dijo el médico.
Además, otro riesgo señalado es el transporte y el comercio de perros desde áreas que no controlan bien la epidemia. Según el Dr. Hai Dang, introducir animales de origen desconocido y no completamente vacunados en el país es uno de los "eslabones" que dificultan el control completo de la rabia.

Ante esta realidad, los expertos recomiendan que la gente necesite aumentar la conciencia sobre la prevención de enfermedades, no solo deteniéndose en la vacunación de animales, sino también teniendo cuidado en las actividades relacionadas con el sacrificio y procesamiento de animales. Los profesionales deben usar guantes, protectores y tratar inmediatamente las heridas abiertas.
Las personas deben evitar absolutamente el contacto, el sacrificio o el consumo de animales con síntomas anormales, sospechosos de estar enfermos. Cuando sean mordidos por perros o gatos o sospechen contacto con una fuente de enfermedad, deben lavar la herida con jabón y acudir a un centro médico para ser asesorados y vacunados a tiempo.
En el contexto de que la rabia no tiene un tratamiento específico cuando ya ha brotado, la prevención sigue siendo la única y más eficaz solución para proteger la salud pública.