La sala de estar debe estar ventilada y con suficiente luz.
Una sala de estar luminosa ayuda a que el espacio parezca más vibrante y cómodo. Aprovecha la luz natural o organiza las luces de manera razonable para que la habitación esté siempre clara y cálida. Evita colocar demasiadas macetas densas en el balcón porque puede ocultar la luz. Al usar luces, debes proyectar luz sobre la pared para crear una sensación de calma en los ojos, en lugar de luz intensa directa. Las lámparas redondas suelen ser preferidas porque crean una sensación de armonía y equilibrio.
Priorizar el color de pared suave
Los colores brillantes y neutros como el blanco marfil, el beige o el pastel ayudan a que la sala de estar parezca espaciosa, fácil de combinar con muebles y crea una sensación de relajación. Los tonos demasiado oscuros pueden hacer que el espacio sea pesado y sofocante. Los colores suaves no solo embellecen la habitación, sino que también ayudan a que el ambiente interior sea más agradable.
Disposición razonable, evita el camino que atraviesa la habitación.
La sala de estar debe ser un lugar tranquilo, que no se convierta en el camino principal de la casa. Limite el diseño del pasillo o el flujo de movimiento que cruza la sala de estar porque es fácil causar una sensación de desorden y falta de privacidad. La puerta principal tampoco debe mirar directamente a la puerta del dormitorio o a la puerta trasera. Si es posible, cree un pequeño cojín como el vestíbulo o coloque un armario bajo para que el espacio sea más discreto y ordenado.