La vida en un coche móvil tiene tanto ventajas como inconvenientes. Las personas que viven en el coche deben calcular cuidadosamente el uso de electricidad, por ejemplo, configurar el aire acondicionado a una temperatura fija para ahorrar energía al máximo.
La fuente de agua también es un gran problema. Vivir en un coche significa tener que tratar regularmente dos tipos de aguas residuales: aguas residuales domésticas y aguas residuales de los baños. Para muchas personas, esto es bastante inconveniente e inaceptable.
Muchas personas optan por no usar baños en el coche para evitar tener que tratar aguas residuales complejas. En cambio, a menudo estacionan cerca de áreas con baños públicos o usan baños en el lugar de trabajo antes de regresar al coche para descansar. Las aguas residuales domésticas se extraen a través de un sistema de tuberías y deben tratarse en el lugar correcto.
Debido a que los coches móviles suelen estacionar al aire libre, los mosquitos también son un problema difícil de evitar. Para encontrar un lugar de estacionamiento adecuado, muchas personas han tenido que cambiar de lugar muchas veces. Algunas personas debido a la falta de experiencia en estacionar en una zona residencial del centro de la ciudad, esta zona es bastante ruidosa, mucha gente pasa.
Además, los coches móviles también suelen producir pequeños daños que los usuarios deben encontrar formas de reparar por sí mismos. Antes de decidirse a comprar un coche móvil, cada persona debe considerar si tiene suficientes habilidades para reparar y adaptarse a una vida independiente o no. Si el coche tiene problemas, encontrar un reparador a veces es bastante difícil, incluso muchos reparadores no tienen experiencia con este tipo de coche específico.
El espacio habitable en el coche también es bastante limitado, por lo que todos los artículos deben calcularse y organizarse cuidadosamente. Las personas que viven en el coche suelen llevar solo los artículos realmente necesarios para ahorrar espacio y facilitar el movimiento.