La luz y el almacenamiento son dos factores que se subestiman fácilmente.
En muchas casas modernas, la lavandería se está convirtiendo gradualmente en un espacio importante que ayuda a optimizar la vida. Sin embargo, no pocas familias todavía cometen errores básicos en el proceso de diseño que hacen que esta área se vuelva estrecha, incómoda y difícil de usar a largo plazo.
La Sra. Gwen Whiting, experta en cuidado de telas que trabaja en The Laundress (EE. UU.), cree que muchas personas solo se centran en lavadoras y secadoras y olvidan las áreas de soporte como clasificar la ropa, doblar la ropa, colgar la ropa o tratar las manchas.
Según ella, uno de los errores más comunes es la disposición inadecuada de la luz. La luz débil dificulta que los usuarios reconozcan las manchas en la ropa, es fácil confundir al clasificar los artículos de colores claros y oscuros, y también causa inconvenientes al operar con el dispositivo.
Los expertos en muebles recomiendan priorizar los sistemas de lámparas de techo o lámparas instaladas debajo de los armarios para aumentar la eficiencia de la iluminación. Para las pequeñas lavanderías, la luz blanca de alta intensidad ayudará a que el espacio parezca más amplio y limpio.
Además, la falta de espacio de almacenamiento también es un error común. Muchas familias no disponen suficientes estantes, cajones o armarios encastrados, lo que hace que los artículos de lavandería se vuelvan rápidamente desordenados. Aprovechar el espacio vertical con persianas o armarios altos cerca del techo ayudará a que la habitación esté ordenada y a optimizar el espacio.
La falta de versatilidad hace que la lavandería sea derrochadora.
Según Gwen Whiting, la lavandería no debe ser solo un lugar para colocar maquinaria, sino que debe diseñarse como un espacio multifuncional. En muchas familias, la lavandería también integra un área para zapatos, utensilios de limpieza o un lugar para guardar artículos para el hogar.
Para las casas con áreas limitadas, apilar lavadoras y secadoras es una solución eficaz para ahorrar espacio en el suelo. Además, un fregadero profundo o un asiento con compartimento de almacenamiento también ayudan a aumentar la comodidad durante el uso.
Otro error es centrarse demasiado en la función y olvidar el factor estético. De hecho, una lavandería bellamente diseñada creará una sensación más cómoda al usarla. Detalles como estantes de madera, cestas de ratán, paredes de colores brillantes o papel tapiz sencillo pueden ayudar a que el espacio se vuelva animado sin gastar demasiado dinero.
Según los expertos inmobiliarios, las lavanderías científicamente diseñadas y multifuncionales también contribuyen a aumentar el valor de la casa, especialmente en el contexto de que los compradores dan cada vez más prioridad a los espacios de vida confortables y optimizan la funcionalidad.