lámpara de mesa
Las lámparas de mesa son adecuadas para iluminar el área de trabajo o crear acentos decorativos. Este tipo de lámpara es especialmente útil en las mesas de maquillaje, ayudándote a ver fácilmente objetos pequeños como joyas y cosméticos.
Cuando se coloca en el armario de cabecera, las lámparas de escritorio también ayudan a leer cómodamente antes de acostarse. Debes elegir un tipo que tenga un interruptor que sea fácil de alcanzar y controlar convenientemente desde la cama.
Lámparas encendidas
El dormitorio todavía necesita una fuente de luz general para cambiarse de ropa y la vida diaria. Las lámparas de noche proporcionan una luz uniforme y ordenada, lo que ayuda a que el espacio sea más acogedor y relajante. Las que pueden ajustar el brillo serán flexibles para cada momento, desde la mañana nublada hasta el momento de prepararse para irse a dormir.
Lámparas de pared
Las lámparas de pared instaladas a ambos lados de la cama hacen que la lectura nocturna sea más cómoda sin ser llamativa. Debes elegir un tipo de luz que se extienda hacia arriba o colocarla por encima del rango de visión para evitar revelar las bombillas.
Luces de racimo
Los faros de racimo aportan lujo y un toque estético al espacio de descanso. Para el dormitorio, se debe elegir un tipo compacto de unos 50 cm de diámetro. Si desea crear una sensación más cálida y espaciosa, puede considerar un modelo más grande.
Luces de noche
Las lámparas de noche ayudan a aumentar la comodidad y crean un efecto de luz suave. Se pueden colocar cerca de la puerta del baño o dentro del armario para aumentar la visibilidad y, al mismo tiempo, hacer que la habitación parezca más grande y luminosa.