Inmediatamente después del pitido inicial, el Arsenal entró en el partido con entusiasmo, con la mentalidad de querer adelantarse al Newcastle United. Y en el minuto 9, los "Gunners" lograron lo que necesitaban, que era el gol de apertura.
Desde un córner en la banda derecha, el Arsenal no colgó el balón al área como de costumbre, sino que lo desplegó corto. Kai Havertz recibió el balón y luego lo devolvió a Eberechi Eze que estaba esperando fuera del área.
Sin dudarlo, este centrocampista lanzó un disparo de un solo toque con la pierna derecha lleno de peligro. El balón se curvó hacia la esquina lejana, dejando al portero Nick Pope completamente impotente, abriendo el marcador del partido.
Tras el gol encajado, el Newcastle adelantó su formación en busca del gol del empate, mientras que el Arsenal volvió a su cara familiar de "tolerante". Los "Gunners" jugaron retrasado, aceptando un juego pasivo y sin crear más ocasiones claras hacia la portería contraria.
Al comienzo de la segunda parte, el partido fue reñido. El Arsenal, con ventaja en el marcador, redujo activamente el ritmo, priorizando la seguridad y esperando oportunidades de contraataque. En el minuto 80, los aficionados locales se asustaron cuando Yoane Wissa disparó al cielo en una posición abierta justo delante del área penal.
En el tiempo restante, el Arsenal dedicó todas sus fuerzas a mantener la escasa ventaja y tuvo éxito. En general, los Gunners ganaron 1-0 al Newcastle, poniendo fin a su racha de 2 derrotas consecutivas en la Premier League.
Este resultado ayuda al equipo de Mikel Arteta a recuperar el liderato de la tabla del Manchester City. Actualmente, el Arsenal tiene 73 puntos, 3 puntos más que los Citizens.