El incidente de violencia ocurrido después del partido entre el Bhayangkara FC y el Dewa United en el torneo U20 de Indonesia el 19 de abril está causando una gran controversia en la opinión pública. El foco se centra en el joven delantero Fadly Alberto Hengga cuando este jugador tuvo un comportamiento antideportivo durante la pelea.
Según los acontecimientos registrados, los jugadores de ambos equipos discutieron y luego pasaron a una pelea. Durante la escalada de tensión, Fadly se abalanzó repentinamente y lanzó un disparo desde atrás, provocando que un jugador del Dewa United cayera fuertemente al campo. Algunos jugadores del Dewa luego persiguieron para responder, lo que hizo que la situación se volviera aún más compleja.
No solo Fadly, sino también varios otros jugadores de Bhayangkara también fueron denunciados por comportamiento violento. Se dice que Ahmad Catur Prasetyo atacó a un miembro del equipo contrario aunque este ya no se resistió, mientras que Aqilah Lissunnah Aljundi pateó el estómago de otro jugador.
El líder del club Dewa United expresó su insatisfacción tras el incidente. El presidente de Ardian, Satya Negara, dijo que el entorno del fútbol juvenil debe orientarse hacia la educación y el desarrollo, en lugar de permitir que ocurran actos de violencia. También afirmó que consideraría medidas legales contra las personas involucradas.
A nivel de selección nacional, el entrenador de la sub-20 de Indonesia, Nova Arianto, también se pronunció sobre el incidente cuando Fadly era un jugador que había sido convocado. Dijo que las partes están aclarando la causa y enfatizó que los jugadores jóvenes, especialmente aquellos que pertenecen a la selección nacional, deben mantener los estándares en la competencia y el comportamiento en el campo.
La Liga Sub-20 de Indonesia (EPA Super League U20) es un campo de juego para equipos juveniles pertenecientes a clubes profesionales, que compiten en un formato de doble ronda.
La temporada 2025-2026 está entrando en su fase final, ya que Bhayangkara y Dewa United todavía tienen objetivos competitivos. Sin embargo, el incidente reciente sigue mostrando que el problema del control del comportamiento en el fútbol juvenil indonesio aún no se ha resuelto por completo.