El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) dijo que el terremoto de magnitud 7,1 ocurrió en el Mar de China Meridional alrededor de la 1 de la madrugada del 23 de febrero, hora de Malasia.
El epicentro se encuentra a una profundidad de 620 km y a 55 km al norte-noroeste de Kota Belud, Malasia.
No se ha emitido ninguna alerta de tsunami y no hay informes inmediatos de daños causados por el último terremoto.
La Agencia Geológica de Estados Unidos evalúa que la posibilidad de víctimas o daños es baja.
El Centro de Alerta de Tsunamis de EE. UU. no emitió una advertencia, alegando que la profundidad del terremoto significaba que no se esperaba un tsunami.
Cuando los sísmicos revisen los datos disponibles, puede haber ajustes en la magnitud del terremoto. La información adicional recopilada sobre el terremoto también podría hacer que los científicos de la Geological Survey de EE. UU. actualicen los mapas de temblores.
La Agencia Meteorológica de Malasia dijo que "continuará monitoreando de cerca la situación", estimando la magnitud del terremoto en 6,8 grados Richter.
La agencia dijo que se habían sentido réplicas del terremoto en la costa oeste de Sabah y en algunas áreas del estado de Sarawak.