El fútbol holandés se enfrenta a un complejo problema legal sobre el cambio de nacionalidad de muchos jugadores, a menudo mencionado como "Passportgate".
Esto no solo afecta a un individuo, sino que involucra a unos 25 jugadores, incluidos hombres y mujeres, que juegan en el sistema de fútbol profesional.
La causa del incidente comenzó con una petición del club NAC Breda, solicitando a la Federación Holandesa de Fútbol (KNVB) que revise el estatus de juego de Dean James, un jugador del Go Ahead Eagles.
El centrocampista nacido en 2000 se ha cambiado a la nacionalidad indonesia con ascendencia familiar y ha jugado 5 partidos con la selección nacional de este país. Sin embargo, la elección de jugar para Indonesia conllevó consecuencias legales en los Países Bajos.
El periódico Sporza cita una regulación, cuando un jugador acepta voluntariamente otra nacionalidad, puede que ya no se le considere ciudadano holandés durante el proceso de registro para competir. Esto hace que se le clasifique en el grupo de jugadores fuera de la Unión Europea (UE).
En ese momento, los requisitos de permiso de residencia y trabajo son obligatorios si se quiere seguir jugando profesionalmente. El problema es que no todos los jugadores cumplen plenamente estas condiciones.
A partir de un caso específico, la situación se extendió rápidamente cuando cada vez más jugadores cayeron en una situación similar, especialmente aquellos que cambiaron a la nacionalidad indonesia para servir a la selección nacional.
Ante esta evolución, la Federación Holandesa de Fútbol ha tomado medidas provisionales, exigiendo que los jugadores que no hayan completado los trámites legales no participen en el entrenamiento y la competición. Algunos clubes como NEC, FC Emmen, Go Ahead Eagles o Heracles Almelo han seguido esta directiva.
La fuente de jugadores de origen holandés sigue desempeñando un papel importante para la selección de Indonesia. Esta fuerza contribuye a ayudar al equipo a mejorar sus resultados en los últimos tiempos, especialmente en los torneos continentales.
Sin embargo, los problemas derivados de las regulaciones de nacionalidad y trabajo se están convirtiendo en nuevas barreras tanto para los jugadores como para los equipos relacionados.