Desde que Michael Carrick asumió el banquillo del Manchester United, ningún equipo ha sumado más puntos que ellos en la Premier League.
Si mantiene su forma actual durante toda la temporada, el Man United terminará con unos 84 puntos, un récord suficiente para competir por el campeonato en la mayoría de las temporadas recientes. Incluso si el Arsenal gana los 2 últimos partidos, solo alcanzará la marca de 85 puntos. Por lo tanto, la opinión de algunos aficionados sobre la capacidad del Man United para competir por el campeonato la próxima temporada no carece de fundamento.

No solo mejoró los resultados, Carrick también resolvió uno de los mayores problemas bajo Ruben Amorim. Esa es la forma de utilizar jugadores que crecieron en la academia.
Bajo Amorim, nombres como Marcus Rashford o Alejandro Garnacho están siendo gradualmente eliminados del plan porque no son adecuados para el sistema táctico o la gestión de personal del estratega portugués. Mientras tanto, Kobbie Mainoo casi no tiene muchas oportunidades de jugar.
Mainoo solo jugó alrededor del 12% de los minutos en la Premier League bajo Amorim. Sin embargo, desde que Carrick se hizo cargo, esa proporción se disparó al 92%. El joven centrocampista inglés incluso renovó su contrato y afirmó públicamente que estaba dispuesto a "sacrificarlo todo" por el nuevo entrenador.
Si quieren volver a la carrera por el título, el Man United entiende que necesitan construir una plantilla que gire en torno a talentos "caseros", como lo han hecho el Liverpool o el Arsenal.
Trent Alexander-Arnold y Bukayo Saka son ejemplos típicos. Si tienen que comprar jugadores de un nivel similar en el mercado, los equipos pueden tener que gastar cientos de millones de libras en tarifas de transferencia y salarios. Poseer estrellas que han madurado en la academia les ayuda a ahorrar significativamente presupuesto para invertir en otros puestos, construyendo así una plantilla competitiva al más alto nivel.
Los "Reds" esperan que Mainoo pueda desarrollarse en una dirección similar. Y lo que es más importante, Carrick demuestra que está dispuesto a dar oportunidades reales a los jóvenes talentos, algo que su predecesor no había logrado.
Además del factor humano, Carrick también crea un gran cambio táctico. Bajo Amorim, el Man United persigue un estilo de juego rápido y directo, creando muchas situaciones caóticas en ambos extremos del campo. Por el contrario, Carrick construye el equipo en una dirección más controlada y estable.

El Man United ya no presiona demasiado como antes, y al mismo tiempo mejora notablemente la capacidad de desplegar el balón bajo presión. El equipo juega con más calma en el control del balón y limita las situaciones confusas al cambiar de estado.
Carrick ha restaurado la confianza en los jugadores jóvenes, ha remodelado el sistema táctico y ha sumado más puntos que cualquier otro equipo de la Premier League desde el día en que asumió el cargo. Pero la gran pregunta sigue ahí, ¿es suficiente para convencer a la directiva de que le dé la oportunidad de dirigir al Man United a largo plazo?