El partido clave de la jornada 25 de la Premier League entre el Liverpool y el Man City se desarrolló tal como se esperaba para un enfrentamiento de alto nivel.
Ya en el minuto 2, Erling Haaland tuvo un disparo raso peligroso, pero el portero Alisson lo detuvo excelentemente. En el lado opuesto, Mohamed Salah agitó continuamente el corredor derecho, creando muchas situaciones que hicieron tambalearse a la defensa del equipo visitante.
Después del descanso, el partido seguía estancado hasta el minuto 74, cuando Dominik Szoboszlai ejecutó un tiro libre perfecto, el balón golpeó el poste y entró en la red, abriendo el marcador para el Liverpool, haciendo estallar las gradas de Anfield.
Sin embargo, el Man City mostró su temple en el momento adecuado. En el minuto 84, Haaland cabeceó una inteligente asistencia para que Bernardo Silva rematara a quemarropa, devolviendo el partido al punto de partida.
El drama se intensificó en los minutos de descuento. En el minuto 90+1, Alisson cometió una falta sobre un jugador del Man City en el área penal y el Liverpool tuvo que conceder un penalti. Desde el punto de penalti, Haaland no perdió la oportunidad, aumentando el marcador a 2-1 en el minuto 90+3.
En el minuto 90+10, Rayan Cherki lanzó un disparo lejano que incendió la red, aparentemente sellando la victoria, pero después de consultar con el VAR, el árbitro Craig Pawson anuló el gol debido a un error anterior del Man City.
El partido terminó en un ambiente tenso, con Szoboszlai recibiendo una tarjeta roja directa en el minuto 90+13 tras una situación de falta de control.
A pesar de que VAR le quitó el tercer gol, los Citizens abandonaron Anfield con 3 puntos para mantener el segundo puesto, mientras que el Liverpool se enfrenta a una gran presión en la carrera por la Copa de Europa.