Esto puede considerarse el símbolo más claro del rápido declive del Liverpool esta temporada, y también refleja la caída de los estándares en uno de los clubes más tradicionales del mundo.
Por primera vez desde 1986, la selección inglesa participa en la Copa Mundial sin que participe ningún jugador del Liverpool. Esta es una estadística impactante para un equipo que durante décadas ha desempeñado un papel central en la historia del fútbol inglés.
Por supuesto, el Liverpool no es el único caso. El Real Madrid tampoco tiene representantes en la lista de la selección española para la Copa Mundial de este verano en Norteamérica. Dean Huijsen y Dani Carvajal fueron eliminados, mientras que el entrenador Luis de la Fuente afirmó que la reputación del Real Madrid no afecta a la decisión de selección de personal.

Pero para el Liverpool, este shock tiene un significado completamente diferente. A lo largo de la historia, Anfield siempre ha sido un lugar para producir o nutrir a los pilares de la selección inglesa en los grandes torneos.
Steven Gerrard ha vestido la camiseta de los "Tres Leones" 114 veces y ha sido capitán en tres Copas Mundiales. Michael Owen se convirtió en un icono mundial tras su supergol contra Argentina en 1998. Nombres como Jordan Henderson, Jamie Carragher, Glen Johnson o Trent Alexander-Arnold también han jugado un papel importante en la selección nacional.
Además, The Kop fue en su día la cuna de una serie de leyendas de Inglaterra como Kevin Keegan, John Barnes, Peter Beardsley, Phil Neal, Phil Thompson o Ray Clemence. Roger Hunt incluso fue miembro de la selección de Inglaterra que ganó la Copa del Mundo de 1966 en casa.
En la historia, 75 jugadores del Liverpool han jugado un total de 1.220 partidos con la selección inglesa. Por lo tanto, no tener un solo representante en esta Copa Mundial es un duro golpe para el orgullo del club.
Al igual que el Real Madrid, el Liverpool se va con las manos vacías esta temporada y está completamente en desventaja en la carrera por el campeonato. Sin embargo, el hecho de que ya no contribuya con factores a la selección inglesa muestra aún más la profundidad del problema en Anfield bajo el mando de Arne Slot.
Ese declive no es la causa directa por la que Thomas Tuchel le dio la espalda a los jugadores del Liverpool, pero claramente refleja el hecho de que el equipo ya no posee suficientes individuos de primer nivel.
Curtis Jones y Joe Gomez alguna vez se esperaba que fueran el futuro de la selección inglesa, pero en la actualidad, incluso la oportunidad de competir por un puesto en la lista de convocados se ha vuelto lejana. El Liverpool nunca ha sido un club con un número abrumador de jugadores ingleses, pero siempre mantiene estrellas lo suficientemente fuertes como para crear una gran influencia a nivel internacional.

Ahora, la cadena de producción de talentos parece haber dejado de funcionar. Puede que no sea el mayor problema del Liverpool en este momento, pero seguramente es un dolor simbólico. Para un club que siempre se considera una clase de élite del fútbol mundial, la ausencia total de la selección inglesa en la Copa Mundial es una decepción difícil de ignorar.
Y lo que es más preocupante, el Liverpool ya no tiene mucho de qué estar orgulloso como antes.