¿Qué selección nacional anhela más ganar la Copa Mundial de 2026? La respuesta probablemente sea Argentina.
Eso no solo se muestra a través de las victorias, sino también claramente en las emociones de los miembros de esta selección. Después de la remontada contra Egipto en los octavos de final, Lionel Messi rompió a llorar en el campo, mientras que el entrenador Lionel Scaloni se atragantó en la entrevista posterior al partido cuando admitió que no se atrevía a mirar a los jugadores o a los aficionados porque estaba demasiado emocionado. Una victoria en la ronda eliminatoria se celebró como si Argentina acabara de ganar el campeonato.
Pocas selecciones nacionales traen a la Copa Mundial un ambiente tan emotivo como Argentina. En este país sudamericano, el fútbol no es solo un deporte rey, sino también parte de la identidad nacional.

La carrera de Diego Maradona y Messi ha superado los límites del fútbol para convertirse en un símbolo. Ambos crecieron en circunstancias difíciles, se convirtieron en leyendas, contribuyendo a traer los campeonatos de la Copa Mundial a Argentina. Para la gente de aquí, esas hazañas no son simplemente un éxito deportivo, sino también un orgullo nacional.
En cada Copa Mundial, los aficionados argentinos compusieron una canción acompañando a la selección. Este año, la canción The Fourth Star resonó en todas las gradas, con una frase que mencionaba a Maradona y "la última Copa Mundial de Messi".
Eso refleja claramente la forma en que los argentinos ven el torneo. En un contexto en el que el país todavía enfrenta muchas dificultades económicas y división política, el fútbol se ha convertido en un apoyo espiritual raro. Messi no solo es una superestrella del fútbol, sino también un símbolo de esperanza, el sucesor del legado que dejó Maradona.
Por lo tanto, esta Copa Mundial tiene un significado especial. Los aficionados entienden que esta es casi seguro que será la última Copa Mundial de Messi. Cuando termine su carrera internacional, Argentina tendrá que entrar en una etapa completamente nueva que actualmente todavía no tiene un reemplazo lo suficientemente fuerte.
La posibilidad de encontrar otro jugador de talla como Maradona o Messi es extremadamente escasa. Eso se vuelve aún más difícil cuando el fútbol argentino ha sido afectado por muchos años de mala gestión, lo que ha provocado que la formación juvenil y el desarrollo de la infraestructura no alcancen las expectativas.
Por lo tanto, la Copa Mundial de 2026 tiene la apariencia de una "última oportunidad" para la generación actual. Esta es una oportunidad para que Messi cierre su camino de leyenda con su segunda copa de oro en su carrera y también para que Argentina extienda su era de éxito.
Sin embargo, el equipo de Scaloni todavía revela no pocos problemas. Poseen muchos jugadores de calidad, pero a veces todavía dependen demasiado de Messi. Existe la sensación de que cada vez que Argentina se encuentra en un callejón sin salida, todas las esperanzas se depositan en los pies del número 10.

Sin embargo, son los momentos difíciles los que hacen que Argentina sea más aterradora. Las dos emocionantes victorias sobre Cabo Verde y Egipto han agregado la creencia de que siempre pueden superar la adversidad.
Argentina no es simplemente un equipo con mucha valentía. Están jugando con la emoción, la fe y la aspiración de toda una nación. Y esa podría ser la arma más temible de la Albiceleste en su camino para conquistar la Copa Mundial de 2026.