Si alguien en la familia tiene cálculos renales, las amas de casa deben prestar atención a los alimentos para las comidas. Hay tipos de verduras, tubérculos y frutas que las personas con cálculos renales deben limitar.
La dieta juega un papel importante en la prevención de la recurrencia y el control de la progresión de la enfermedad. Entre ellos, los tomates son un alimento familiar, pero a menudo se recomienda limitarlos para las personas con cálculos renales, especialmente los cálculos de oxalato de calcio, el tipo de cálculo más común en la actualidad.
La primera razón importante es el contenido relativamente alto de oxalato en los tomates. El oxalato es un compuesto natural que puede combinarse con el calcio en la orina para formar cristales de oxalato de calcio. Cuando la cantidad de oxalato introducida en el cuerpo excede la capacidad de excreción, el riesgo de formación de cálculos renales aumentará. Para las personas que han tenido cálculos renales, consumir muchos alimentos ricos en oxalato como tomates, espinacas o remolacha puede aumentar el riesgo de recaída.
Segunda razón, los tomates son ligeramente ácidos. Aunque esta acidez no es demasiado fuerte, para las personas con constitución sensible o función renal afectada, el ambiente ácido de la orina puede facilitar el crecimiento de algunos tipos de cálculos. En particular, el uso de tomates en forma de procesamiento concentrado como salsa de tomate, jugo de tomate puede aumentar la cantidad de ácido y oxalato absorbidos en poco tiempo.
Además, los tomates se usan a menudo con sal o especias saladas en la preparación de alimentos. La alta cantidad de sodio aumenta la secreción de calcio a través de la orina, lo que indirectamente aumenta el riesgo de formación de cálculos de calcio. Por lo tanto, no solo los tomates en sí, sino también la forma en que se procesan y combinan los alimentos también contribuyen a la salud renal.
Sin embargo, cabe destacar que limitar no significa eliminar por completo. Los tomates siguen proporcionando mucha vitamina C, licopeno y antioxidantes beneficiosos para la salud.
Las personas con cálculos renales pueden usar tomates en pequeñas cantidades, no con regularidad y deben comerlos con alimentos ricos en calcio para reducir la absorción de oxalato. Al mismo tiempo, beber suficiente agua todos los días también es una medida importante para ayudar a diluir la orina y limitar la formación de cálculos.