Según los nutricionistas y chefs, con solo cambiar algunas pequeñas operaciones, puedes mantener las verduras verdes, crujientes y más atractivas.
Lavar, escurrir antes de saltear
Muchas personas tienen la costumbre de lavar las verduras y luego ponerlas inmediatamente en la sartén. La cantidad de agua que todavía se adhiere a las verduras reducirá la temperatura al saltear, lo que hará que las verduras secreten agua, tardan en cocinarse y se ablanden fácilmente. Por lo tanto, después de lavar, se deben dejar las verduras muy secas o usar toallas de papel para absorber el exceso de agua antes de cocinar.
Calienta la sartén antes de agregar las verduras.
Según los chefs, la sartén debe calentarse antes de agregar aceite de cocina y verduras. La alta temperatura ayuda a que la superficie de las verduras se cocine rápidamente, manteniendo el color verde natural y el crujiente. Al saltear, debes revolver rápidamente durante un corto tiempo en lugar de cocinar demasiado tiempo. Si necesitas sazonar, añade cuando las verduras estén casi cocidas para limitar la secreción de agua.
No tapar al saltear.
Tapar hace que el vapor se acumule en la sartén, haciendo que las verduras se cocinen al vapor en lugar de saltearse, lo que lleva a la descoloración y a un poco menos crujiente. Para verduras verdes como el bok choy, el bok choy, el brócoli o la judías verdes, solo necesitas saltearlas a fuego alto durante unos 2-4 minutos.
Se puede añadir un poco de ajo picado y freír hasta que esté fragante antes de saltear para aumentar el sabor. Para las verduras poco cocidas como el brócoli o las judías verdes, se deben escaldar rápidamente en agua hirviendo durante unos 30 segundos y luego remojar inmediatamente en agua fría antes de saltear. Este método ayuda a que las verduras mantengan un hermoso color verde, crujientes y deliciosos y limita la pérdida de vitaminas durante el procesamiento.