Para comprender claramente este pensamiento, las amas de casa deben analizarlo basandose tanto en la base cientifica como en los habitos alimenticios reales.
En primer lugar, la rabano blanca es una verdura rica en vitamina C, fibra y agua, que tiene el efecto de apoyar la digestion, refrescar y aumentar la resistencia.
Mientras tanto, las zanahorias destacan por su alto contenido de betacaroteno, precursor de la vitamina A, muy bueno para los ojos, la piel y el sistema inmunologico. En terminos de nutricion, ambas son alimentos saludables y aparecen con frecuencia en las comidas diarias.
La razon por la que muchas amas de casa piensan que no se deben cocinar estos dos tipos juntos proviene de la idea de que las zanahorias contienen la enzima ascorbinasa, que tiene la capacidad de oxidar y reducir la cantidad de vitamina C en las rabanos blancos. Por lo tanto, si se comen juntos, el valor de la vitamina C de las rabanos puede disminuir, haciendo que el plato sea menos nutritivo que si se usa cada tipo por separado.

Sin embargo, desde una perspectiva cientifica moderna, este punto de vista no es del todo preciso. La enzima ascorbinasa existe en las zanahorias crudas, pero esta enzima se destruye cuando se cocinan. Por lo tanto, en sopas, salteados o estofados, que utilizan calor, el impacto de esta enzima es casi insignificante. Ademas, la cantidad de vitamina C perdida tampoco es tan dañina como para dañar o hacer que los platos se vuelvan gravemente malnutridos.
En una dieta equilibrada, las personas no solo absorben vitamina C de un solo tipo de alimento. Para diversificar las fuentes de nutrientes y compensarse mutuamente en micronutrientes, las amas de casa deben combinar muchas verduras diferentes.
Si la amas de casa es demasiado rigida al preparar la col blanca, puede hacer que la comida se vuelva monotona y desequilibrada.