En el contexto de las naciones compitiendo para construir capacidades de inteligencia artificial (IA), John Roese, Director Global de Tecnología y Director de IA de Dell Technologies, dijo que muchos lugares están teniendo dificultades para tratar de controlar y ajustar una tecnología que cambia demasiado rápido.
Hablando en el evento anual de Dell (que tendrá lugar del 18 al 21 de mayo de 2026) en Las Vegas (EE. UU.), Roese enfatizó que la estrategia de IA de las naciones actuales debe orientarse a una visión a largo plazo, en lugar de centrarse en controlar cada modelo o tecnología específica.
Según el Sr. Roese, la realidad actual muestra que la IA cambia demasiado rápido, lo que hace que no pocas regulaciones se vuelvan obsoletas tan pronto como se implementan.
Citó un ejemplo de las regulaciones de IA originales de Europa, que se construyeron antes de que apareciera la tecnología Retrieval-Augmented Generation (RAG). Anteriormente, los modelos de IA se aprendieron principalmente de datos de formación, lo que obligó a las empresas a transferir datos sensibles a proveedores de IA como OpenAI o Anthropic si querían aplicar esta tecnología.
Pero la aparición de RAG ha cambiado por completo la forma en que funciona. Esta tecnología permite que el modelo de IA se conecte de forma segura a los datos privados de la empresa sin tener que transferir todos los datos a un tercero. Según Roese, esto hace que muchas suposiciones en políticas de gestión anteriores pierdan rápidamente valor.
Además, el líder de Dell también cree que los países deberían construir un marco de IA integral, centrado en la capacidad de infraestructura y la capacidad de gestión a largo plazo.
Apreció el enfoque de Gran Bretaña de no regular rígidamente la tecnología, sino de fijar el objetivo de aumentar la capacidad de cálculo nacional (capacidad de procesamiento de datos y operación de modelos de inteligencia artificial) 20 veces en la era de la IA.
Según el Sr. Roese, esta es una mentalidad apropiada porque un país no necesita saber exactamente cómo será la tecnología futura, pero necesita preparar suficiente infraestructura para adaptarse a cualquier cambio.
También propuso el modelo de "IA representativa" (agente-IA), en el que la agencia de gestión desempeña el papel de proporcionar identidad digital a los sistemas de IA que operan. Esta forma de hacer las cosas ayuda a la agencia de gestión a rastrear, controlar e incluso desactivar el sistema cuando sea necesario.
Sin embargo, el Sr. Roese cree que el mayor desafío actual es la falta de uniformidad en la política global de IA. Por ejemplo, Dell tiene que operar en más de 1.000 jurisdicciones diferentes con requisitos de gestión separados.
Roese advirtió que el cumplimiento de demasiadas regulaciones complejas podría aumentar drásticamente los costos de implementación de la IA. Pidió a los responsables políticos que calcularan cuidadosamente el impacto económico antes de promulgar nuevas regulaciones.
En términos de tecnología, Roese apoya el modelo de "IA híbrida", que combina infraestructura local y computación en la nube. Según él, ninguna gran empresa realmente lleva todo el sistema a una sola plataforma en la nube porque el costo, la seguridad y la flexibilidad son siempre un problema complejo.
El Sr. Roese cree que el modelo de "IA híbrida" será especialmente adecuado para los países que deseen construir una soberanía tecnológica e infraestructura de IA independiente.