La industria de interfaces de cerebro y ordenador (Brain-Computer Interface - BCI) de China está entrando en una fase de fuerte aceleración, pasando de la investigación a la comercialización a gran escala.
Actualmente, muchas empresas chinas están expandiendo silenciosamente las pruebas clínicas y la producción de equipos, con el fuerte apoyo de la política estatal y el capital de inversión.
Según Phoenix Peng, cofundador de la empresa de implantes BCI NeuroXess y fundador de Gestala (una empresa emergente de tecnología neuronal), el mercado chino está reuniendo muchas condiciones favorables para avanzar.
Algunas localidades como Sichuan, Hubei y Zhejiang han comenzado a establecer precios de servicios médicos para la tecnología BCI, allanando el camino para su inclusión en el sistema nacional de seguros.
Se espera que esto ayude a que la tecnología llegue a los pacientes más rápidamente que muchos otros países.
En agosto de 2025, China anunció la hoja de ruta nacional para el desarrollo del BCI con el objetivo de lograr importantes avances técnicos en 2027 y construir una cadena de suministro completa en 2030.
Según el Sr. Phoenix Peng, hay varios factores clave que impulsan el rápido desarrollo de este sector, entre ellos: políticas de apoyo sólidas, abundantes fuentes de pacientes y datos clínicos, una base de producción industrial desarrollada y un fuerte aumento de los flujos de inversión tanto del estado como del sector privado.
En tecnología, China ha logrado muchos avances notables. Investigadores de este país acaban de completar una prueba de interfaz cerebro-ordenador (BCI) implantada completamente inalámbrica, que permite a los pacientes paralíticos controlar el dispositivo solo con señales cerebrales sin necesidad de hardware de soporte externo.
En el campo de los implantes BCI flexibles, se han realizado más de 50 ensayos clínicos a mediados de 2025, centrados en la decodificación motora, la recuperación después de un derrame cerebral y la regeneración de la función nerviosa.
Actualmente, la tecnología BCI se desarrolla en dos direcciones principales. La primera es el dispositivo de implante invasivo, como Neuralink o NeuroXess, que ofrece alta precisión pero con riesgos quirúrgicos potenciales.
La segunda son las soluciones no invasivas como los auriculares EEG de BrainCo, que son más seguros pero con menor precisión.
Además, nuevos métodos como la ecografía, la estimulación magnética transcraneal... están abriendo nuevos enfoques en la lectura y el control de la actividad cerebral.
Una tendencia notable es que se considera que las tecnologías no invasivas tienen un mayor potencial comercial, ya que son más fácilmente aceptadas por los pacientes.
Startups como Gestala se dirigen al tratamiento del dolor crónico, los accidentes cerebrovasculares y la depresión con ultrasonido, con resultados de pruebas iniciales que muestran una capacidad de reducción del dolor de hasta el 50% después de un tratamiento.
Según las previsiones, el mercado BCI chino podría alcanzar más de 530 millones de dólares en 2025 y aumentar a más de 120 mil millones de yuanes en 2040.
En los próximos 3-5 años, es probable que este campo todavía se centre principalmente en la atención médica, antes de expandirse al objetivo de mejorar las capacidades humanas, que es una perspectiva que los expertos creen que creará un mercado gigante en el futuro.