Un nuevo estudio de científicos de la Universidad Carnegie Mellon, el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), la Universidad de Oxford y la Universidad de California, Los Ángeles, ha emitido una notable advertencia sobre el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la capacidad de pensamiento de las personas.
Según la investigación, solo unos 10 minutos de uso de la IA para ayudar a resolver problemas también pueden hacer que los usuarios reduzcan su capacidad de razonamiento independiente y sean más propensos a rendirse cuando ya no tienen ayuda de la IA.
En el contexto de que las herramientas de IA como ChatGPT, Claude o Gemini son cada vez más populares, este estudio plantea una gran pregunta sobre si los humanos se están volviendo demasiado dependientes de la IA o no.
El equipo de investigación realizó tres experimentos con cientos de participantes a través de una plataforma en línea. Se pidió a los participantes que resolvieran diferentes tipos de problemas, como matemáticas básicas y comprensión lectora.
Algunas personas reciben asistentes de IA capaces de resolver tareas directamente. Sin embargo, cuando las herramientas de IA se retiran repentinamente del proceso de examen, este grupo tiende a rendirse más rápido o a dar más respuestas incorrectas que las personas que nunca han utilizado el apoyo de IA.
Los resultados se publicaron en un estudio titulado "Asistentes de IA reducen la persistencia y afectan el rendimiento independiente" en arXiv (operado por la Universidad de Cornell y considerado una de las mayores fuentes de publicaciones de investigación del mundo en el campo de la tecnología y la ciencia).
Los científicos descubrieron que el problema no radica en el uso de la IA en general, sino que surge principalmente cuando el usuario deja que la IA resuelva completamente las tareas en su lugar.
Mientras tanto, el uso de la IA para sugerir, explicar o apoyar la orientación no causa una disminución significativa en el rendimiento del pensamiento.
Michiel Bakker, profesor asistente del MIT y uno de los autores del estudio, cree que la IA obviamente ayuda a aumentar la productividad a corto plazo, pero los humanos deben ser cautelosos con el uso de esta tecnología.
Enfatizó que el objetivo no es prohibir la IA en el estudio o el trabajo, sino encontrar formas de utilizar la IA para mantener la capacidad de aprendizaje y resolución de problemas de las personas.
Según Michiel Bakker, la disposición a seguir enfrentando dificultades es un factor muy importante para que las personas absorban nuevas habilidades y desarrollen el pensamiento con el tiempo. Lo que preocupa al grupo de investigación es que muchas personas pierden rápidamente la motivación cuando ya no tienen soporte de IA.
El investigador del MIT también cree que los sistemas de IA en el futuro deberían diseñarse en la dirección de "apoyar y guiar" en lugar de simplemente proporcionar respuestas de inmediato.
Esto puede ayudar a los usuarios a aprovechar los beneficios de la IA y a mantener su capacidad de pensamiento independiente.
El estudio también advierte que el impacto de la IA en la percepción humana puede ocurrir en silencio y acumularse con el tiempo, especialmente a medida que la IA aparece cada vez más en el aprendizaje, el trabajo y la vida cotidiana.