Después de criticar públicamente a Anthropic por restringir el acceso a la herramienta de seguridad cibernética Mythos, OpenAI está siguiendo una dirección similar con un producto competitivo llamado Cyber, que es una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por OpenAI, dirigida al campo de la seguridad cibernética.
Este movimiento muestra contradicciones en la forma en que las empresas de IA equilibran la innovación tecnológica y los riesgos de seguridad.
En la red social X, el CEO Sam Altman confirmó que OpenAI desplegará GPT-5.5 Cyber para un grupo limitado de usuarios, principalmente expertos importantes en ciberseguridad.
El acceso no se amplía ampliamente, sino que requiere el registro y la provisión de información sobre la experiencia y el propósito del uso antes de ser aprobado.
Según la descripción, Cyber es un poderoso conjunto de herramientas que admiten pruebas de intrusión, detección y explotación de vulnerabilidades de seguridad, así como análisis de malware.
Esta herramienta está diseñada para ayudar a las empresas a evaluar la capacidad de defensa del sistema. Sin embargo, esa misma potencia también genera preocupación de que pueda ser explotada para fines de ciberataques.
Anteriormente, cuando Anthropic aplicó una estrategia limitada con Mythos, Altman criticó esto como una forma de "marketing basado en el miedo". Algunas opiniones en el mundo de la tecnología también sugieren que las advertencias de Anthropic son algo exageradas.
Sin embargo, en realidad han aparecido grupos que buscan acercarse ilegalmente a los Mitos, destacando el riesgo de controlar tecnologías sensibles.
En este contexto, la decisión de OpenAI muestra que incluso las unidades críticas deben ser cautelosas al enfrentarse a herramientas que pueden causar un gran impacto.
La empresa dijo que está coordinando con las autoridades estadounidenses y ampliando la lista de usuarios elegibles, con el objetivo de garantizar la seguridad y popularizar gradualmente la tecnología.
La competencia entre las empresas de IA en el campo de la seguridad cibernética está entrando en una etapa sensible, donde la línea entre la innovación y el control se vuelve más delgada que nunca.