El aumento del ácido úrico suele estar relacionado con una dieta rica en purinas, exceso de energía, consumo excesivo de alcohol y una mala excreción de ácido úrico en el cuerpo.
Por lo tanto, además de los medicamentos cuando están indicados, ajustar las comidas diarias es una de las formas prácticas de controlar el ácido úrico y reducir el riesgo de recurrencia de la gota.
En primer lugar, se deben reducir los alimentos que contienen muchas purinas, especialmente los órganos internos de animales como el hígado, los riñones, el intestino, la cerveza; algunos tipos de mariscos como el anchoa, el arenque, las sardinas, los camarones y los moluscos; al mismo tiempo, limitar los tipos de carne roja con una gran proporción de la dieta.
No es necesario eliminar por completo la carne y el pescado, pero se debe comer en cantidades moderadas y priorizar fuentes de proteínas adecuadas como huevos, leche baja en grasa y algunos alimentos de origen vegetal.
El alcohol y las bebidas azucaradas también deben tenerse en cuenta especialmente. El alcohol puede reducir la capacidad de los riñones para excretar ácido úrico, mientras que las bebidas ricas en fructosa pueden promover la producción de ácido úrico.
Por lo tanto, reemplazar los refrescos, el té con leche o la cerveza con alcohol con agua filtrada es un cambio simple pero de valor a largo plazo.
Además, las comidas deben construirse en una dirección rica en verduras, frutas moderadas, cereales integrales y alimentos poco procesados. Los productos lácteos bajos en grasa pueden ser una buena opción para complementar las proteínas.
Las personas con sobrepeso también deben perder peso gradualmente a través de una dieta equilibrada, porque perder peso demasiado rápido o ayunar puede aumentar temporalmente el ácido úrico.
Beber suficiente agua también juega un papel importante, ya que ayuda a ayudar a los riñones a eliminar el ácido úrico. Sin embargo, la cantidad adecuada de agua debe ajustarse si el paciente tiene enfermedad renal, insuficiencia cardíaca o un estado de salud especial.
La reducción del ácido úrico no se trata solo de evitar la carne y los mariscos. Una dieta razonable debe incluir una reducción simultánea de los alimentos ricos en purinas, limitar el alcohol y la fructosa, controlar el peso, beber suficiente agua y mantener una dieta equilibrada.
Los pequeños cambios pero constantes en cada comida pueden contribuir significativamente al control del ácido úrico y a la protección de la salud a largo plazo.