El hígado es el órgano central de desintoxicación, responsable del metabolismo de medicamentos, alcohol, conservantes, hormonas sobrantes y toxinas endógenas.
Según las observaciones generales de nutrición, cuando una dieta carece de verduras verdes y antioxidantes, el hígado es propenso a sufrir estrés oxidativo, lo que reduce la eficacia de la desintoxicación y aumenta el riesgo de hígado graso y enzimas hepáticas elevadas.
La OMS también enfatiza que una dieta rica en verduras naturales, especialmente las col, juega un papel importante en la prevención de enfermedades hepáticas crónicas y trastornos metabólicos.
Las verduras de mostaza verde del mismo grupo que el brócoli, el col rizada, el bok choy, destacan por contener compuestos biológicos beneficiosos para el hígado como:
Glucosinolato - precursor que produce isotiocianato durante la digestión.
Sulforafano - ingrediente activo que activa la enzima desintoxicante de fase II en el hígado.
Vitamina C, betacaroteno y polifenoles, que ayudan a combatir la oxidación y proteger las células hepáticas.
Según estudios nutricionales modernos, el sulforafano tiene la capacidad de aumentar la actividad de las enzimas desintoxicantes hepáticas como la glutatión-S-transferasa (GST), ayudando al hígado a neutralizar y eliminar las toxinas liposolubles, un mecanismo importante en la prevención de la hígado graso y el daño a las células hepáticas.
Las verduras de hoja verde apoyan el hígado a través de 3 mecanismos principales:
Primero, activa el sistema enzimático desintoxicante natural del hígado.
Los compuestos de azufre en el brócoli ayudan al hígado a convertir las toxinas en formas fáciles de excretar a través de la bilis y la orina.
Segundo, reduce la inflamación y el estrés oxidativo en el hígado.
La vitamina C y los carotenoides ayudan a neutralizar los radicales libres, factores que causan daño a las células hepáticas y promueven la grasa hepática.
Tercero, ayuda a la excreción intestinal.
El contenido de fibra en el brócoli ayuda a aumentar la excreción de ácidos biliares y toxinas a través de las heces, reduciendo la carga sobre el hígado.
Para que las verduras de hoja verde realmente desarrollen el efecto de desintoxicación hepática, es necesario tener en cuenta:
Priorizar hervir, cocinar al vapor o cocinar sopa, evitar saltear con mucha grasa;
No cocinar demasiado para limitar la pérdida de sulforafano;
Comer 1-2 tazones de verduras al día, combinando una variedad de verduras de temporada;
Se puede combinar la col china con jengibre, ajo o tofu para aumentar la eficacia antiinflamatoria;
Las personas con enfermedad tiroidea o trastornos digestivos deben comer en cantidades moderadas y cocinarlas.