Según el profesor asociado Dr. BS Bui Thi Nhung (Vicepresidente de la Asociación de Dietética de Vietnam, Jefe del Departamento de Nutrición del Hospital del Sol), además de mantener una dieta saludable, las personas con presión arterial alta también deben evitar algunos hábitos alimenticios que pueden dificultar el control de la presión arterial.
1. Comer demasiado salado
Este es uno de los errores comunes en personas con presión arterial alta. Consumir demasiada sal puede aumentar la presión arterial y aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Los pacientes deben limitar los alimentos procesados, los alimentos encurtidos, los alimentos enlatados y sazonar demasiado en las comidas.
2. Comer muchas grasas saturadas y alimentos ricos en colesterol
Las personas con presión arterial alta no deben consumir regularmente alimentos que contengan muchas grasas saturadas o colesterol, como alimentos fritos con mucha grasa, vísceras de animales o carne grasa.
Mantener una dieta rica en verduras y al mismo tiempo reducir las grasas saturadas contribuirá a proteger el sistema cardiovascular y apoyará el control de la presión arterial.
3. Mantén un peso saludable
El sobrepeso y la obesidad son uno de los factores que dificultan el control de la presión arterial.
Por lo tanto, los pacientes deben evitar comer demasiada energía y mantener un peso saludable a través de una dieta equilibrada combinada con ejercicio regular.
4. Evite la pereza para moverse y el abuso de alcohol y cerveza.
Además de la dieta, el estilo de vida también afecta directamente la presión arterial. Según los expertos, los pacientes deben limitar el alcohol y la cerveza, y al mismo tiempo aumentar la actividad física adecuada a su estado físico.
La falta de ejercicio o el uso de muchas bebidas alcohólicas pueden reducir la eficacia del control de la presión arterial.
5. Evitar ignorar el control de los trastornos lipídicos
Según los expertos, las personas con presión arterial alta necesitan combinar el control de los lípidos en sangre a través de una dieta razonable, limitando los alimentos ricos en colesterol y grasas saturadas.
Este es un factor importante que ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y mejorar la eficacia del tratamiento de la presión arterial alta.