Según PGS. TS. BS Bui Thi Nhung (Vicepresidenta de la Asociación de Dietética de Vietnam, Jefa del Departamento de Nutrición del Hospital Mat Troi), para controlar bien el azúcar en sangre, las personas con diabetes deben evitar algunos de los siguientes hábitos alimenticios desfavorables.
1. Usar demasiado arroz blanco y alimentos con índice glucémico alto
Esta es una de las razones por las que el azúcar en sangre después de comer aumenta rápidamente. Los pacientes diabéticos deben limitar el uso de arroz blanco y priorizar los cereales integrales como el arroz integral porque contienen mucha fibra y tienen un índice glucémico más bajo. Al mismo tiempo, es necesario aumentar las verduras para ayudar a controlar el azúcar en sangre.
2. Abuso de dulces y bebidas azucaradas
Las personas con diabetes deben limitar los pasteles, los refrescos, las frutas secas y las frutas con alto contenido de azúcar. El uso regular de estos alimentos puede dificultar el control del azúcar en sangre y aumentar el riesgo de complicaciones si se mantiene durante mucho tiempo.
3. Comer muchas grasas saturadas
Para las personas con diabetes con dislipidemia, consumir muchas grasas saturadas puede afectar el proceso de control de la enfermedad. Los pacientes deben elegir una cantidad adecuada de proteínas y limitar los alimentos ricos en grasas saturadas para contribuir a mejorar la salud metabólica.
4. Comer una comida al día
Muchas personas tienen la costumbre de comer demasiado en una comida o saltarse comidas y luego comer para compensar en la siguiente comida. Este hábito no es beneficioso para controlar el azúcar en sangre.
Los expertos recomiendan que los pacientes dividan las comidas en porciones más pequeñas y utilicen productos nutricionales para personas con diabetes cuando sea necesario, según las indicaciones de un médico o un nutricionista.
5. Construir un menú cuando la enfermedad es difícil de controlar
Para las personas con diabetes crónica o fluctuaciones frecuentes del azúcar en sangre, el autoajuste de la dieta puede no ser efectivo.
Los pacientes deben acudir a un centro médico para ser asesorados por un médico o un nutricionista, elaborar un menú patológico adecuado para cada etapa y estado de salud. Una dieta personalizada ayudará a controlar mejor el azúcar en sangre y apoyará el tratamiento a largo plazo.