1. Vitamina A
La vitamina A juega un papel importante en el mantenimiento de la transparencia de la córnea y el apoyo a la visión en condiciones de poca luz. Durante los períodos de calor, el riesgo de sequedad ocular aumenta debido a la deshidratación y la exposición excesiva a la luz solar. La vitamina A ayuda a mantener los tejidos de la superficie del ojo y apoya la actividad normal de la retina.
Complementar con alimentos ricos en vitamina A puede ayudar a hidratar los ojos y mejorar la vista, especialmente en verano.
Los alimentos ricos en vitamina A incluyen: Zanahorias, batatas, calabazas, verduras de hoja verde oscura, frutas amarillas, naranjas...
2. Vitamina C
La vitamina C contiene muchos antioxidantes, que ayudan a proteger los ojos del daño de los radicales libres y los rayos UV de la luz solar. Este tipo de vitamina también contribuye a reducir el riesgo de cataratas y degeneración macular.
El calor hace que aumente el tiempo de exposición a los rayos UV, por lo que tomar suplementos regulares de vitamina C puede ayudar a mejorar la salud de la retina y limitar los efectos nocivos de la luz solar prolongada.
Los alimentos ricos en vitamina C incluyen: naranjas, limones, pomelos, fresas, arándanos, pimientos, brócoli...
3. Vitamina E
La vitamina E es un poderoso antioxidante, que ayuda a proteger los ojos del estrés oxidativo, al tiempo que apoya el mantenimiento de una membrana celular sana y reduce la inflamación.
En climas cálidos, los ojos se secan e irritan fácilmente debido a la reducción de la secreción de lágrimas. La vitamina E ayuda a mantener la hidratación de los ojos, reduciendo el riesgo de sequedad y molestias.
Los alimentos ricos en vitamina E incluyen: almendras, semillas de girasol, espinacas, aguacates...
4. Vitamina B2
Según el Instituto Nacional de Salud de EE. UU., la vitamina B2 ayuda a reducir el riesgo de cataratas y protege los ojos del daño de los rayos ultravioleta.
El calor aumenta el riesgo de daño oxidativo en el cristalino y la retina. La vitamina B2 ayuda a neutralizar los radicales libres, apoyando así la protección de los ojos contra los efectos del sol.
Los alimentos ricos en vitamina B2 incluyen: leche, queso, yogur, huevos, carne magra y verduras de hoja verde.