Contiene muchos antioxidantes
La cáscara de limón contiene una cantidad significativa de antioxidantes naturales que tienen el efecto de prevenir la progresión de los trastornos crónicos. Los principales antioxidantes incluyen: vitamina C, flavonoides y D-limonena.
Rico en fibra y nutrientes esenciales
La cáscara de limón en particular y las frutas cítricas en general son muy ricas en fibra. Además, la cáscara de limón también proporciona algunos nutrientes esenciales como calcio, potasio, magnesio y vitamina C. La fibra puede ayudar a apoyar la digestión, controlar los niveles de azúcar en sangre y la salud cardiovascular.
Apoyo a la salud bucal
La cáscara de limón tiene propiedades antibacterianas. Según un estudio en la revista Ciencia y Tecnología de Alimentos, el extracto de cáscara de limón inhibe activamente el crecimiento de bacterias dañinas en la boca, apoyando la higiene bucal y la salud de las encías.
De hecho, los investigadores enfatizan que la cáscara de limón a menudo se considera un desecho, aunque son una rica fuente de compuestos bioactivos.
Puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas
Los compuestos bioactivos en la cáscara de limón, como los flavonoides y la fibra, están relacionados con la mejora de los signos cardiovasculares. Un estudio de la Universidad de Ciencias de la Salud de Irán muestra que los adolescentes con sobrepeso y obesos que usan suplementos que contienen cáscara de limón han reducido la presión arterial y los niveles de colesterol LDL (también conocido como colesterol "malo").
Cómo usar cáscara de limón:
No debes comer cáscara de limón por separado, sino que debes añadirla de forma segura a tu dieta. Debes remojar el limón en agua salada diluida o lavarlo bajo un grifo antes de usar la cáscara. La forma más sencilla pero mejor para usar cáscara de limón es pelarla, ponerla en ensaladas, postres, yogur, té, salsas, salsas de pescado y sopas.