En la vida matrimonial, las diferencias de generación y los puntos de vista sobre la vida pueden hacer que la relación entre la nuera y los suegros se vuelva tensa. Según un análisis en la página familiar de Psychology Today, la mayoría de los conflictos familiares surgen de la sensación de no ser escuchados o malinterpretados, en lugar de demasiados conflictos. Por lo tanto, lo primero que hay que recordar es controlar las emociones antes de responder.
Primero, mantenga la calma y elija el momento adecuado para intercambiar. Cuando la discusión es tensa, todas las explicaciones son fáciles de malinterpretar. Detenerse, esperar a que ambas partes se calmen y luego compartir puntos de vista ayudará a que la conversación sea más constructiva.
Segundo, respetar pero mantener límites claros. Según expertos citados en The Guardian, los límites saludables ayudan a los miembros de la familia a comprender los roles y límites de cada uno. El respeto no significa guardar silencio y soportar; en cambio, es una forma de expresar claramente sus deseos con una actitud suave.
Tercero, dejar que el marido se convierta en un puente en lugar de una persona en medio de la presión. Muchos estudios sobre el matrimonio publicados en la BBC muestran que la unidad entre marido y mujer es un factor clave para ayudar a reducir los conflictos con ambas familias. Cuando ambos están de acuerdo, la forma de manejar el problema será más suave y eficaz.
Resolver los conflictos con los suegros no es ganar o perder, sino encontrar un punto de equilibrio para vivir juntos a largo plazo. Solo necesitas mantener la calma, saber escuchar y mantener el respeto, las diferencias se reducirán gradualmente, dando paso a la comprensión y la armonía.