La etapa de 3 a 6 meses de edad es una etapa importante cuando los niños comienzan a aprender a gatear. Este es el momento en que los músculos del cuello, los brazos y la espalda se desarrollan fuertemente, lo que ayuda a los niños a voltearse de estar acostados boca arriba a boca abajo. Por lo tanto, los padres deben preparar artículos apropiados, seguros y ayudar a los niños en esta etapa importante.
Alfombras de espuma de suelo especializadas
Cuando el niño está aprendiendo a gatear, la superficie del colchón de la cama se hunde demasiado, lo que dificulta la rotación del cuerpo y existe un riesgo potencial de que el niño se asfixie fácilmente. Los padres pueden considerar la posibilidad de comprar alfombras de espuma de poliestireno para que el niño practique gatear en el suelo.
Las alfombras tienen una elasticidad moderada, lo que ayuda a sostener y proteger a los niños de los fuertes impactos. Los padres deben elegir alfombras no tóxicas y resistentes al deslizamiento para que los niños tengan un punto de apoyo sólido que ayude a realizar los movimientos de volteretas.
Almohada en forma de U que ayuda con el levantamiento
El tiempo de tummy (tummy time) es un ejercicio importante para ayudar a los niños a fortalecerse rápidamente. Una almohada en forma de U especializada ayudará fuertemente a los niños en esta etapa. Cuando los niños se acuestan boca abajo y se apoyan el pecho en la almohada, la vista se amplía y se reduce la presión directa sobre el abdomen.
La forma de U también ayuda a los niños a mantener la postura de estar boca abajo durante más tiempo sin fatiga ni dolor, y también ayuda a promover el desarrollo de los músculos del cuello y los hombros, creando una premisa para las habilidades de arrastrarse y sentarse más tarde.
Barrera de la cama y barrera de seguridad
Tan pronto como los niños comienzan a gatear, los volteos consecutivos pueden provocar situaciones como chocar contra el borde o posiblemente acercarse al borde de la cama. Estas son áreas bastante peligrosas para los niños pequeños.
Por lo tanto, los padres deben considerar instalar barreras de cama sólidas para crear un espacio de entrenamiento seguro para los niños. Las barreras deben tener un colchón blando y una altura adecuada para evitar que los niños rueden, así como para ayudar a los padres a observar con tranquilidad todos los movimientos de los niños desde lejos.
Juguetes que estimulan la vista y el movimiento
Para animar a los niños a practicar activamente voltear, los juguetes de colores llamativos o que emitan sonido serán artículos indispensables. Al colocar los juguetes fuera del alcance, los niños se sentirán atraídos y tendrán la motivación de girar y extender la mano para tocarlos.
Entre ellos, los globos de tela suave, los espejos de seguridad o los dados no solo ayudan a estimular el cerebro de los niños, sino que también apoyan la coordinación entre los ojos y los grupos musculares, ayudando a los niños a practicar con entusiasmo nuevas habilidades.