El jardín es un lugar que se ve directamente afectado por el clima lluvioso y soleado. Por lo tanto, al elegir baldosas para el jardín, es necesario tener en cuenta algunos principios para brindar durabilidad y belleza al usarlo.
Selección de color
El color de los ladrillos no solo determina la belleza, sino que también afecta directamente la temperatura del patio. Entre ellos, los ladrillos de colores claros como blanco y crema tendrán una buena capacidad de reflexión de la luz, lo que ayudará a que el jardín esté siempre fresco.
Por el contrario, los azulejos oscuros como el gris oscuro y el azul oscuro crean una sensación de limpieza pero absorben muy fuertemente el calor. Esto puede causar ardor o aumentar la temperatura del aire circundante en verano.
Para patios orientados al oeste o lugares con mucha luz solar, priorice la elección de baldosas de tonos neutros como gris, marrón claro para equilibrar la protección contra el calor y el olor.
Tenga en cuenta la pendiente de drenaje
La técnica de construcción de la pendiente de base será uno de los factores que ayuden a reducir el moho. La pendiente ideal para un jardín es del 1% al 2% hacia la alcantarilla. Es decir, por cada metro de longitud del jardín, la altura debe reducirse de 1 a 2 cm.
Si la pendiente es demasiado baja, el agua de lluvia se acumulará localmente, y con el tiempo provocará moho y resbalones. Si la pendiente es demasiado alta, colocar mesas y sillas o caminar se sentirá inclinado, incómodo al usarlo.
Antideslizante
La seguridad es el factor principal, por lo que la elección de ladrillos de jardín debe tener rugosidad para evitar resbalones. Sin embargo, los ladrillos más ásperos serán muy difíciles de limpiar. No se deben elegir ladrillos con superficies demasiado irregulares o muchas ranuras profundas si el área del jardín a menudo tiene arbustos o hojas caídas.
Elige ladrillos con superficies rugosas finas o esmalte mate que garanticen la fricción cuando están mojados, lo que facilita la limpieza o el cepillado.
Almacenamiento de ladrillos
A diferencia de los ladrillos de interior, los ladrillos de jardín son muy fáciles de agrietarse debido a los vehículos que van y vienen o al impacto de objetos duros. Sin embargo, los diseños de ladrillos suelen cambiar de diseño muy rápidamente según la temporada.
Por lo tanto, las amas de casa deben almacenar un poco de ladrillos de jardín para que sea más fácil usarlos proactivamente cuando se encuentren con incidentes no deseados. Compra un excedente de alrededor del 5% al 10% de la cantidad de ladrillos necesarios y almacénalos cuidadosamente para usarlos para reparar el jardín más adelante.