Dedicar mucho tiempo y esfuerzo a limpiar todos los días cansa bastante a las amas de casa. Entre ellos, algunos hábitos equivocados no serán efectivos al limpiar, lo que hará que la casa no esté más limpia y también afectará mucho la salud.
No clasificar los utensilios de limpieza
Reutilizar un paño de limpieza para muchas áreas dificultará la limpieza. Muchas amas de casa están acostumbradas a usar un paño de cocina para limpiar la mesa del comedor o a compartir un trapo con las habitaciones, lo que fácilmente propaga bacterias y aumenta el riesgo de infección cruzada.
Clasifica los utensilios de limpieza por áreas como cocina, baño, sala de estar... Entre ellos, puedes clasificar las toallas de limpieza por color para que sean fáciles de distinguir, y lavar y desinfectar regularmente ayudará a asegurar una limpieza eficaz, reduciendo el riesgo de propagación de bacterias.
Mezcla de detergentes
Mezclar detergentes en los que algunas mezclas químicas pueden crear gases tóxicos o reacciones químicas que son perjudiciales para la salud, como irritar la piel, los ojos, el dolor de garganta, la tos, la dificultad para respirar...
Mezclar detergentes no ayudará a limpiar y limpiar la casa más limpiamente, sino que también dañará los utensilios, como corroer los metales, descolorir la tela, dañar los pisos de madera y las piedras naturales.
Proceso de limpieza incorrecto
Algunas amas de casa tienen la costumbre de limpiar los pisos antes de limpiar el polvo de los armarios y estantes. Los procedimientos de limpieza incorrectos hacen que el polvo caiga y ensucie aún más los pisos.
Para que el proceso de limpieza sea rápido y no requiera mucho esfuerzo, así como para evitar la contaminación cruzada, es mejor limpiar los muebles antes de barrer el suelo, así como de dentro hacia fuera de la casa.
No limpiar las herramientas de limpieza.
No limpiar el filtro del aspirador, no lavar el trapeador con regularidad será la razón por la que las bacterias se desarrollan fácilmente. Limpiar las herramientas no solo garantiza la vida útil del producto, sino que también protege la salud de los miembros de la familia.
Después de cada limpieza, lava y seca la escoba y el trapeador, cambia periódicamente las puntas del cepillo y la esponja para evitar la proliferación de bacterias y moho, así como para ayudar a que el espacio vital esté siempre aireado y limpio.