Cuidar las plantas ornamentales en casa brinda un espacio de vida verde y relajante para muchas familias. Sin embargo, mantener la vida de las plantas no es fácil, especialmente en términos de cuidado y riego.
En consecuencia, 5 errores comunes que las amas de casa deben evitar para ayudar a cuidar las plantas para que siempre estén verdes y crezcan sanas.
Regar demasiado agua
Este es un error bastante común debido a la preocupación de que la planta siempre carezca de agua. Cuando el suelo siempre está inundado, las raíces de la planta se asfixiarán debido a la falta de oxígeno, lo que provocará la pudrición y la pérdida de la capacidad de absorber nutrientes.
Para solucionar esta situación, las amas de casa deben comprobar la humedad de la tierra en unos 2-3 cm; si la tierra está completamente seca, entonces riegue y asegúrese de que la maceta tenga un buen orificio de drenaje.
Regar con demasiada agua
A diferencia de las inundaciones, regar con demasiada poca agua hace que las células de la planta pierdan su frescura. Las hojas de la planta comenzarán a marchitarse, a volverse amarillas y luego a caerse gradualmente y hacer que la planta se marchite.
Cuando vea que el suelo está seco, riegue abonado hasta que el agua salga del fondo de la maceta, y al mismo tiempo debe aumentar la frecuencia del riego en los días calurosos.
Regar incorrectamente
Riega las plantas al mediodía con sol abrasador, lo que hace que el agua se evapore rápidamente antes de que las raíces puedan absorberlo a tiempo. Por el contrario, regar a altas horas de la noche hará que el agua se estanque y cree condiciones para que crezca el moho.
El mejor momento para regar es a primera hora de la mañana cuando la temperatura es fresca, o a última hora de la tarde cuando la luz del sol ha disminuido.
Riegue solo las hojas o las raíces superficiales
Rociar agua a través de la superficie de la planta hará que el agua no pueda penetrar profundamente en la capa de raíces inferior. Esta es la razón por la que las raíces tienen dificultades para crecer sanas y sostenibles.
En cambio, riega directamente lentamente la base de la planta para que el agua penetre profundamente y uniformemente, minimizando que el agua se acumule durante mucho tiempo en las hojas.
Usar agua inadecuada
El agua del grifo directamente suele contener mucho cloro y flúor, que se acumulan fácilmente en el suelo y dañan las raíces con el tiempo. Además, el uso de agua demasiado fría o demasiado caliente también hace que las raíces de las plantas sufran un choque térmico.
La mejor manera es usar agua de lluvia limpia o agua del grifo para pasar la noche para ayudar a reducir el cloro que daña las plantas.