El hígado es un órgano que juega un papel importante en el proceso de metabolismo y eliminación de toxinas del cuerpo. Además de una dieta saludable, algunas bebidas naturales pueden ayudar al hígado a funcionar de manera más eficaz gracias a que contienen antioxidantes, vitaminas y compuestos vegetales beneficiosos.
A continuación, se presentan 5 tipos de bebidas fáciles de hacer en casa, que son beneficiosas para la salud del hígado si se usan adecuadamente.
Jugo de limón tibio
Según Healthline, el jugo de limón proporciona vitamina C y antioxidantes que ayudan a proteger las células de los efectos de los radicales libres. Agregar limón a las bebidas también ayuda a aumentar la ingesta de agua en el cuerpo, apoyando el proceso metabólico y la eliminación natural del hígado.
Algunos estudios citados por Healthline muestran que el ácido cítrico en el limón puede ayudar a la digestión y estimular la secreción de jugo gástrico, ayudando al cuerpo a procesar los alimentos de manera más eficiente.
Modo de empleo: Exprime medio limón en 250 ml de agua tibia, puede agregar unas rodajas de jengibre o un poco de miel. Beba por la mañana o después de las comidas. No debe beber demasiado porque el ácido puede afectar la esmalte dental y el estómago.
Jugo de centella asiática
La centella asiática contiene compuestos con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes, que ayudan a reducir el estrés oxidativo, una de las causas del daño a las células hepáticas. La centella asiática también ayuda a mejorar la función hepática y promueve la eliminación de toxinas.
La centella asiática contiene muchas vitaminas y minerales como vitamina C, vitamina B, potasio, magnesio... que pueden ayudar a mejorar la circulación sanguínea, refrescar el cuerpo y ayudar a que el hígado funcione de manera más eficaz.
Modo de empleo: Preparar un puñado de centella asiática, lavar con agua salada diluida, escurrir. Mezclar la centella asiática con una cantidad suficiente de agua, luego filtrar para obtener el agua para beber. Se puede agregar hielo o un poco de azúcar para que sea más fácil de beber. La cantidad recomendada es de aproximadamente 1 vaso/día, no debe usarse en exceso.
Té verde
El té verde contiene muchos compuestos antioxidantes que pueden apoyar la función hepática y reducir el daño celular causado por el estrés oxidativo.
Además de apoyar el hígado, el té verde también ayuda al cuerpo a mantenerse alerta, apoya el control de peso y mejora el proceso metabólico.
Modo de empleo: Enjuagar el té verde con agua caliente a unos 70-80 grados C durante 5 minutos. Se pueden beber 1-2 tazas al día. Evite beber demasiado espeso o usar con el estómago vacío.
Agua de jengibre
El jengibre contiene gingerol y shogaol, compuestos que tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Algunos estudios demuestran que el jengibre puede ayudar a reducir la inflamación, mejorar la digestión y apoyar la función hepática en personas con dietas altas en grasas.
Modo de empleo: Cortar unas rodajas de jengibre fresco, hervir con agua durante unos 10 minutos. Se puede agregar un poco de miel para facilitar el consumo. Este tipo de agua es adecuada para usar caliente por la mañana o por la noche.
Agua de alcachofa
El té de alcachofa se ha considerado durante mucho tiempo una bebida familiar que ayuda a refrescarse. Esta planta contiene cinarina y silimarina, compuestos que se cree que tienen la capacidad de apoyar la función hepática, estimular la secreción de bilis y apoyar el proceso de eliminación de toxinas.
Cómo usar: Use flores o una bolsita de té de alcachofa para infusionar con agua caliente durante unos 10 minutos. Se puede beber caliente o frío, pero no debe usarse continuamente en grandes cantidades durante mucho tiempo.
Los expertos señalan que mantener una dieta equilibrada, limitar el alcohol, dormir lo suficiente y hacer ejercicio regularmente son factores importantes para ayudar a que el hígado esté sano a largo plazo.