1. Comparación de la familia del marido con la casa de los padres biológicos
Cada familia tiene diferentes hábitos, estilos de vida y bases culturales formadas a lo largo de los años.
No se debe: Decir frases como "Mi familia siempre hace esto", "Mi madre nunca cocina así", o mostrar una actitud de crítica hacia la vida de la familia de mi marido.
Manejo correcto: Respeta las diferencias y abre tu corazón para aprender nuevos hábitos. Si hay puntos que no son adecuados, ADAPTA lentamente en lugar de apresurarte a comentar o criticar.
2. Mostrar conflicto o dominar a su marido delante de sus padres.
Todas las suegras siempre quieren que sus hijos sean respetados y bien cuidados al entrar en la vida matrimonial.
No se debe: Regañar, dar órdenes, insultar o discutir intensamente con el marido delante de los abuelos. Esto puede hacer que los suegros sientan que su hijo está herido y generen una psicología defensiva con la nuera.
Manejo correcto: Mantenga siempre una actitud pacífica, respete a su esposo frente a la familia. Los conflictos o desacuerdos personales deben cerrarse mutuamente cuando solo estén los dos cónyuges.
3. Cambiar, limpiar o alterar arbitrariamente los muebles de la casa.
Los ancianos suelen ser muy sensibles y apegados a la forma familiar de organizar y disponer los muebles en su espacio vital.
No se debe: Tirar arbitrariamente cosas viejas, mover muebles o interferir profundamente en el espacio privado de los suegros sin el consentimiento.
La forma correcta de comportarse: Mantén proactivamente la higiene general ordenada. Si quieres comprar más o cambiar la ubicación de las pertenencias grandes, pregunta suavemente la opinión y pide permiso a tus padres primero.
4. Abandonar las comidas familiares y aislarse en una habitación privada
La primera etapa de ser nuera es el momento dorado para que los miembros conversan y fortalezcan la unión.
No se debe: Saltarse comidas con frecuencia, comer por separado, o después de comer volver inmediatamente a la habitación y cerrar la puerta todo el día para navegar por el teléfono, evitar la comunicación.
La forma correcta de comportarse: Dedica tiempo a vivir juntos en la sala de estar después de las comidas, ayuda a limpiar la cocina y toma la iniciativa de preguntar y hablar con tus padres para crear cercanía.
5. Interferir profundamente en los asuntos internos o financieros de la familia del marido
Cuando recién se convirtió en nuera, expresar apresuradamente opiniones sobre los asuntos privados de la familia de su marido era algo extremadamente delicado.
No se debe: Discutir, juzgar la división de bienes, conflictos entre los suegros o asuntos privados de los hermanos del esposo.
La forma correcta de comportarse: Mantén una actitud neutral, moderada y sé escuchar. Concéntrate en construir un pequeño hogar para ambos cónyuges y desempeña bien tu papel.