1. Construir una dieta saludable y beneficiosa para la leche
El cuerpo de la madre después del parto pierde mucha energía y sangre. La suplementación nutricional en este momento no solo sirve para la recuperación de la madre, sino que también afecta directamente la calidad de la fuente de leche para alimentar al bebé.
Diversidad de grupos de nutrientes: Las comidas de las mujeres posparto necesitan 4 grupos de nutrientes que incluyen proteínas (cerdo, ternera, pollo, pescado), carbohidratos, grasas saludables y vitaminas de verduras. En lugar de comer solo carne estofada con cúrcuma o gobio estofado seco según la antigua concepción, comer de forma diversa ayuda a las mujeres embarazadas a tener más apetito y nutrientes.
Complementar con suficiente agua y micronutrientes: Las madres posparto necesitan beber de 2 a 3 litros de agua tibia al día (incluido agua filtrada, leche tibia, sopa) para estimular la llamada de leche. Al mismo tiempo, continúe tomando tabletas de hierro y calcio según las indicaciones de su médico para evitar la osteoporosis y la anemia.
2. Higiene corporal científica y segura
El concepto de evitar bañarse y lavarse el pelo durante todo un mes después del parto ya no es apropiado, e incluso puede causar infecciones tanto a la madre como al bebé debido a la acumulación de bacterias.
Bañarse y lavarse correctamente: Aproximadamente 2 - 3 días después del parto (para partos naturales) o cuando la herida quirúrgica se haya secado (para partos por cesárea), la madre puede ducharse y lavarse. Sin embargo, es necesario ducharse con agua tibia en una habitación cerrada al viento, el tiempo de ducha rápida es inferior a 10 minutos y secar el cuerpo inmediatamente. Puedes ducharte con hojas de hierbas naturales para ayudar a la circulación sanguínea.
Cuidado de heridas posparto: Limpiar el área genital o la herida con agua tibia limpia al menos 2 - 3 veces al día, luego usar una toalla suave para secar. Mantener siempre las heridas secas y ventiladas, cambiar las toallas sanitarias con regularidad para evitar el crecimiento de bacterias.
3. Priorizar el tiempo de descanso y el ejercicio ligero
El sueño actúa como una cura natural para el cuerpo de las mujeres después de un parto agotado.
Aprovecha para dormir con tu hijo: Cuidar a los recién nacidos por la noche puede hacer que la madre sufra una grave falta de sueño. Aplica la regla de "el niño duerme, la madre duerme" para que el cuerpo tenga tiempo de regenerar energía, ayudando a que los músculos uterinos se contraigan mejor.
Ejercicio temprano: En lugar de acostarse inmóvil en la cama, la madre debe sentarse y practicar caminar suavemente por la habitación tan pronto como sea posible (alrededor de 24 horas después del parto). El ejercicio moderado ayuda a que el flujo vaginal salga más fácilmente, limita el riesgo de adherencias intestinales (para la cesárea) y reduce la trombosis venosa.
4. Atención de la salud mental y prevención de la depresión posparto
El cambio repentino de hormonas que une la presión de cuidar a los niños hace que sea muy fácil que las mujeres posparto caigan en un estado de sensibilidad, ansiedad e incluso depresión.
Compañía familiar: El esposo y los familiares deben tomar la iniciativa de compartir las tareas del hogar, cuidar al bebé por la noche para que la madre tenga tiempo para descansar. La atención y el aliento oportunos del esposo son la mayor medicina espiritual para ayudar a la esposa a aliviar la presión.
Dedica tiempo a ti misma: Cada día, las madres posparto deben dedicar entre 15 y 30 minutos a relajarse escuchando música, cuidando la piel suavemente o charlando con amigos. No dudes en expresar tus dificultades y cansancio a tus seres queridos en lugar de guardarlo en secreto.