1. El agua de frijol mungo ayuda a refrescar y refrescar el hígado
Los frijoles mungo son un cereal familiar, no solo rico en nutrientes sino también muy valorado por su capacidad para refrescar y ayudar a desintoxicar el cuerpo. Según la medicina tradicional china, los frijoles mungo son frescos, tienen un sabor ligeramente dulce, ayudan a calmar el cuerpo y apoyan la función hepática de manera efectiva.
Los frijoles mungo también contienen el ingrediente activo Trypsin, que ayuda a ralentizar la descomposición de proteínas y, al mismo tiempo, apoya la protección del hígado y los riñones. Este tipo de semilla se puede procesar en muchos platos como gachas, té, leche de nueces o hervir agua para beber a diario.
Ingredientes a preparar:
300 g de frijoles mungo
2 litros de agua
Un poco de sal y azúcar
Cómo hacerlo:
Lavar los frijoles mungo y dejar escurrir.
Hornear a fuego lento durante unos 10 minutos, remover uniformemente para que las semillas no se quemen.
Poner los frijoles mungo tostados en una olla con 2 litros de agua, hervir y luego bajar el fuego.
Cocinar hasta que los frijoles estén blandos, luego apagar el fuego.
Filtrar la parte del agua para beber, la parte de las semillas se puede utilizar para cocinar té o arroz glutinoso.
Añade un poco de sal y azúcar para que sea más fácil de beber.
El agua de frijol mungo se puede guardar en el refrigerador durante aproximadamente 1-2 días.
2. El té verde ayuda a mejorar la desintoxicación
El té verde contiene muchos antioxidantes naturales como EGCG y catequina, que pueden ayudar a que el hígado funcione de manera más eficaz. Beber té verde correctamente también ayuda a reducir el calor interno, apoya la belleza de la piel y limita el riesgo de hígado graso.
Ingredientes:
50-100 g de hojas de té verde
Agua hirviendo
Cómo preparar té verde:
Lava las hojas de té y luego déjalas escurrir.
Frota suavemente las hojas de té para que los nutrientes se secreten mejor y realcen el sabor.
Hierve el agua.
Poner el té en una tetera, enjuagar ligeramente con agua caliente y luego quitar la primera parte del agua.
Vierte unos 200-300 ml de agua hirviendo en una tetera, incuba de 3 a 5 minutos y podrás usarla.
Se debe beber té verde en cantidades moderadas para evitar afectar el sueño o irritar el estómago.
3. El agua de alcachofa ayuda a apoyar la función hepática
El alcachofa se ha considerado durante mucho tiempo una hierba beneficiosa para el hígado gracias a que contiene antioxidantes como la Cynarin y la Silymarina. Estos ingredientes activos contribuyen a proteger las células hepáticas, apoyan el proceso de desintoxicación y mejoran la actividad hepática.
Materiales de preparación:
2 capullos de alcachofa
3 litros de agua filtrada
3 cucharadas de azúcar de roca
Cómo cocinar el agua de alcachofa:
Lava el alcachofa, corta el tallo y la parte dura.
Ponga los alcachofas en la olla con la cantidad de agua preparada.
Hervir y luego bajar el fuego, hervir durante unos 45 minutos.
Filtrar para obtener el agua, el residuo se puede usar para preparar otros platos.
Añade azúcar cande para que el agua sea más fácil de beber.
Después de enfriarse, el agua de alcachofa se puede conservar en frío y usar como refresco diario.