En muchas familias jovenes, los conflictos no comienzan en el amor sino que surgen del dinero. Los ingresos no son altos, los gastos de manutencion aumentan, los hijos crecen cada vez mas... si no hay una forma razonable de dividir y gestionar los gastos, la presion financiera erosionara rapidamente la cohesion matrimonial.
La gestion del dinero no es para controlarse mutuamente, sino para mirar juntos en la misma direccion.
Division clara y transparente desde el principio
El error comun de las parejas jovenes es evitar hablar de dinero por miedo a "perder el romance" o "tocar la autoestima". De hecho, cuanto mas ambiguo, mayor es el riesgo. Una familia sostenible necesita un mecanismo financiero claro, adecuado a las circunstancias y la personalidad de ambos.
En primer lugar, los conyuges deben acordar los ingresos totales y los gastos fijos mensuales, como el alquiler de la casa, la electricidad y el agua, la comida, los gastos de viaje, las tasas de matricula, los seguros. Luego, deben dividir los gastos en grupos: gastos esenciales, gastos flexibles y gastos para el futuro. Esta forma de dividir ayuda a controlar el flujo de dinero, evitando la situacion de "todos los meses se acaban por completo".
Muchos expertos recomiendan que cada persona siga teniendo un cierto gasto personal para mantener la comodidad y la autonomia. Lo importante es que esa cantidad se acuerde desde el principio, sin ocultar, sin surgir fuera del plan general.
Segun el Dr. Brad Klontz, psicologo financiero y profesor de la Universidad de Creighton (EE. UU.), el conflicto del dinero en el matrimonio generalmente no proviene de la cantidad de dinero, ya sea pequeña o grande, sino de la falta de transparencia y la diferencia en los valores de vida. “Cuando las parejas entienden como la otra persona ve el dinero, es mas facil encontrar un terreno comun”, analizo.
Planificar a largo plazo, priorizar el fondo de contingencia y el futuro de los hijos
Las familias jovenes a menudo se centran en resolver los gastos inmediatos y olvidan los objetivos a largo plazo. Este es un punto debil que facilmente hace que las familias caigan en una posicion pasiva cuando hay eventos como enfermedades, perdidas de empleo o grandes costos.
Un principio importante es construir un fondo de contingencia equivalente a al menos tres a seis meses de gasto basico. Este fondo no se utiliza para compras o viajes, sino para situaciones de emergencia. Cuando hay un fondo seguro, la psicologia de la pareja tambien es mas estable, menos estresante ante el riesgo.
Ademas, las familias jovenes deben pensar pronto en objetivos futuros como comprar una casa, tener hijos, educar a sus hijos, jubilarse. Cada objetivo debe concretarse con numeros y tiempo, asignando asi ahorros mensuales de acuerdo con las capacidades reales, evitando perseguir expectativas excesivas.
El Dr. Thomas Stanley, experto en comportamiento financiero familiar en Estados Unidos, señalo una vez que las familias con un plan financiero claro no suelen ser las que ganan mas dinero, sino las que mejor controlan los gastos.
La gestion del gasto tambien debe ajustarse de manera flexible segun cada etapa del matrimonio. Cuando no hay hijos, priorizar la acumulacion. Cuando hay niños pequeños, el gasto cambiara, es necesario revisar el plan. Es importante que los conyuges intercambien regularmente, para no dejar que el dinero se convierta en una "zona prohibida" en la comunicacion.