Cuando la intimidad se comparte con extraños
En la vida matrimonial moderna, no todas las rupturas comienzan con relaciones físicas. Una forma de daño silencioso pero más peligroso es cada vez más común: el engaño emocional.
Según una encuesta del Instituto de Investigación Familiar de EE. UU., una de cada cuatro personas casadas o en una relación romántica admite haber experimentado o cometido engaños emocionales. Esta es una forma de conexión emocional profunda y secreta con alguien que no es su pareja, aunque no haya elementos sexuales.
Los signos de esta situación no son difíciles de reconocer, pero a menudo se pasan por alto. Una persona puede pasar mucho tiempo charlando con un "tercero", pensando constantemente en ellos, compartiendo cosas privadas que solo deberían ser para su pareja. Más preocupante aún, estas interacciones a menudo se ocultan.
Según Cherlyn Chong, experta en relaciones y citas de Steps to Happyness (Singapur), "a nivel subconsciente, las personas involucradas a menudo saben que ese comportamiento es incorrecto, pero aún así continúan porque encuentran la empatía que la relación actual no aporta".
Ella enfatiza que el engaño emocional puede causar un daño más profundo que la infidelidad física. "Saber que la pareja ha compartido secretos privados, depositar la confianza en otra persona hace que la otra mitad se sienta completamente traicionada. Es fácil que caigan en un estado de sospecha y pierdan la confianza", dijo.
Causas de la soledad y la distancia en el matrimonio
Detrás de cada relación emocional "extralateral" suele haber una falta de conexión en el matrimonio. Cuando una persona se siente constantemente ignorada, descuidada o no escuchada, tiende a buscar empatía externa.
La insatisfacción prolongada también es un factor impulsor. Cuando la relación se vuelve aburrida, carente de novedad, algunas personas se sienten fácilmente atraídas por la emoción de las nuevas conexiones. Según Cherlyn Chong, "hay personas que tienden a buscar nuevas emociones porque se aburren rápidamente y no saben cómo nutrir la relación actual".
Además, los factores de control y los celos excesivos también pueden ser contraproducentes. Cuando una persona siempre es sospechosa, puede surgir una psicología de resistencia, lo que lleva a buscar la comprensión en otro lugar.
Para prevenir esta situación, los expertos enfatizan la importancia de mantener una conexión integral en el matrimonio, desde emocional, espiritual hasta física. Dedicar tiempo a escuchar, compartir y satisfacer las necesidades del otro no solo ayuda a fortalecer la confianza, sino que también reduce el riesgo de "desviación" emocional.
Además, cada persona necesita establecer límites claros en las relaciones externas. "Elige una pareja que tenga valores similares y sepa apreciar la relación. Al mismo tiempo, cada individuo también debe ser consciente de protegerse, dispuesto a irse si ya no es respetado", recomendó Cherlyn Chong.
En un mundo de conexión rápida y amplia, el engaño emocional puede comenzar con conversaciones aparentemente inofensivas. Pero si no se identifica y controla a tiempo, podría ser una "ruptura subterránea" que provoque el colapso del matrimonio desde dentro.