Comprueba las etiquetas de lavado y clasifica la ropa antes de lavarla.
El primer paso recomendado por los expertos es leer atentamente las etiquetas de instrucciones de cuidado en la ropa. Esta es la base para ayudar a los usuarios a conocer la temperatura adecuada del agua, el tipo de detergente que deben usar y si el producto puede secarse en el secador.
La Sra. Karina Toner, una empresa especializada en proporcionar servicios de limpieza de viviendas y oficinas en la capital estadounidense, Washington DC, dijo que cada tipo de poliéster se puede mezclar con algodón o spandex, por lo que los requisitos de cuidado también son diferentes. Según la Sra. Karina Toner, ignorar el símbolo de lavado es una causa común de que la ropa se contraiga o pierda su forma después de muchos lavados.
Este experto recomienda que los usuarios clasifiquen la ropa por color antes de lavarla para evitar la mancha de color. La ropa blanca, la ropa de color y la ropa oscura deben lavarse por separado. Además, la lavadora no debe contener demasiada ropa en un solo lote porque eso dificulta la eliminación completa de la suciedad y reduce la eficacia de la limpieza.
Otro paso importante es tratar las manchas antes de lavarlas. Para las manchas de alimentos, sudor o bebidas, los usuarios deben usar una solución de limpieza especializada y remojar la ropa durante unos 30 minutos antes de lavar en la lavadora. Esto ayuda a limitar que las manchas se adhieran durante más tiempo a la fibra de poliéster.
Priorizar el agua fría y la baja temperatura de secado
Los expertos dicen que el poliéster, aunque duradero, es bastante sensible a las altas temperaturas. Por lo tanto, los usuarios deben preferir lavar con agua fría y elegir un modo de lavado ligero.
Angela Rubin, una empresa que presta servicios de limpieza doméstica y comercial en Canadá, opina que el agua caliente puede hacer que las fibras de poliéster se contraigan, reduzcan la elasticidad y hagan que la ropa se desvanezca rápidamente. Según Angela Rubin, el uso de detergente suave ayudará a proteger mejor la estructura de las fibras de la tela en comparación con los detergentes fuertes.
Después de lavar, la ropa de poliéster debe agitarse ligeramente para eliminar el exceso de agua y luego secar en un lugar ventilado, evitando la luz solar directa. En el caso de usar un secador de pelo, los usuarios solo deben elegir un modo de calor bajo para limitar el riesgo de contracción y pérdida de forma de la ropa.
Muchos expertos en higiene en Estados Unidos y Canadá creen que el poliéster no es tan difícil de cuidar como mucha gente piensa. Simplemente evitando temperaturas demasiado altas, tratando las manchas correctamente y lavando suavemente, los leggings o las camisetas deportivas pueden mantenerse duraderos durante mucho tiempo.