El matrimonio suele comenzar con el amor y una boda, pero la vida familiar requiere más que eso.
Según los expertos, la educación prematrimonial debe verse como un proceso para ayudar a los jóvenes a prepararse para entrar en la vida matrimonial y familiar de manera responsable, en lugar de solo verla como una clase para "llevar las condiciones para casarse".
En una entrevista con Lao Dong, la Sra. Nguyen Hoang Anh, experta en asesoramiento psicológico (Oficina Voice of Therapist), dijo que el mayor valor de la educación prematrimonial es ayudar a los jóvenes a pasar de la mentalidad "nos amamos" a la mentalidad "¿podemos construir juntos una familia o no?".

En consecuencia, los expertos enfatizan 7 grupos de contenidos necesarios que un programa de educación prematrimonial necesita tener, que incluyen:
Primero, entenderse a sí mismo antes de entrar en el matrimonio. Los jóvenes necesitan identificar los valores de la vida, las necesidades emocionales, el tipo de apego, las fortalezas - puntos vulnerables, las expectativas sobre el amor y la familia.
Segundo, entender a tu pareja y construir una relación sana. Los jóvenes necesitan aprender a comunicarse, escuchar, expresar necesidades, establecer límites y resolver desacuerdos.
La tercera es la capacidad de resolver conflictos y gestionar las emociones. No hay matrimonio que no tenga conflictos en absoluto. Los jóvenes necesitan estar equipados con habilidades como ajustar las emociones, comunicarse de forma no agresiva, saber cuándo detenerse cuando los conflictos son demasiado altos, saber cómo reparar las lesiones después de los conflictos y buscar apoyo profesional cuando sea necesario.
Cuarto, el conocimiento sobre sexo y salud reproductiva. Esto debe ser una parte oficial, científica y no juzgar, que incluya el consentimiento, el respeto por el cuerpo, la salud sexual, la anticoncepción, las enfermedades de transmisión sexual, la fertilidad, la preparación para la salud antes del embarazo y la atención médica durante el embarazo.
Quinto, la capacidad de ser padre y comprender el desarrollo de los niños. Los jóvenes no deben prepararse solo para la "boda", sino que deben prepararse para la "vida después de la boda". Necesitan saber cómo se desarrollan los niños física, cognitivamente, emocionalmente y socialmente; comprender qué es la disciplina positiva; saber cómo construir un vínculo seguro y evitar formas de crianza basadas en la violencia o el trauma psicológico.
El sexto es la gestión financiera familiar. Este es un contenido muy práctico pero a menudo subestimado. Los dos deben discutir primero los ingresos, los gastos, los ahorros, la deuda, los activos, la responsabilidad financiera con ambas familias y el plan de tener hijos.
El sábado es construir un "acuerdo matrimonial" sobre cosas importantes. No necesariamente un documento legal, sino un diálogo serio entre dos personas sobre preguntas como: ¿Queremos tener hijos o no? ¿Cuándo vamos a tener hijos? ¿Quién cuida a los niños? ¿Cómo dividen las tareas del hogar?