El cabello está compuesto principalmente de proteína de queratina. El proceso de síntesis de queratina y el crecimiento del cabello requieren una cantidad suficiente de vitaminas y minerales como vitaminas A, C, complejo B (especialmente biotina), hierro, zinc y omega-3.
Cuando se carece de estos nutrientes, el cuerpo es propenso a la caída del cabello, al crecimiento lento o al cabello débil.
Los estudios de medicina nutricional indican que una dieta diversa de verduras, frutas y fuentes de proteínas suficientes ayuda a apoyar un crecimiento saludable del cabello asegurando la síntesis de proteínas, el buen transporte de oxígeno para el cuero cabelludo y la reducción del estrés oxidativo, un factor que causa la caída crónica del cabello.
Las verduras de hoja verde oscura como las espinacas, el coliflor, el brócoli son una rica fuente de vitaminas A y C, estas sustancias participan en la producción de sebo y colágeno, que son muy importantes para fortalecer el cuero cabelludo y apoyar el funcionamiento eficaz de los folículos pilosos.
La vitamina A ayuda a regular la producción de aceites naturales, manteniendo el cuero cabelludo sano, mientras que la vitamina C es un antioxidante que protege los folículos pilosos del estrés oxidativo.
Las verduras como las zanahorias contienen mucho betacaroteno, un precursor de la vitamina A que también contribuye a la necesidad esencial de vitaminas para el cabello y que el cuerpo convierte en vitamina A después de la digestión.
Muchos estudios epidemiológicos y análisis nutricionales muestran que el consumo de verduras y productos vegetales ricos en fitonutrientes tiene una relación positiva con la salud del cabello, apoyando el crecimiento del cabello a largo plazo y reduciendo la rotura.
El hígado es un importante órgano metabólico y desintoxicante del cuerpo. Los alimentos ricos en antioxidantes, sulforafano, luteína, cinarina, isotiocianato, que se encuentran comúnmente en algunas verduras, han sido investigados científicamente para demostrar que ayudan a proteger las células hepáticas, aumentar la actividad de las enzimas desintoxicantes, reducir el estrés oxidativo y mejorar el metabolismo de las grasas, un factor importante para ayudar a que el hígado esté sano.
Los expertos en nutrición de organizaciones de renombre como la Asociación Americana de Nutrición (AND) y estudios de alimentos de práctica recomiendan una dieta diversa de verduras de hoja verde, cítricos, verduras de hoja oscura, combinada con proteínas magras y fuentes de grasas saludables para apoyar tanto el cabello como el hígado.
Esto no solo proporciona la nutrición necesaria para un cabello sano, sino que también crea un ambiente hormonal y metabólico favorable para que el hígado funcione eficazmente.