Cuando el teléfono aprieta accidentalmente la primera oportunidad de comunicación de tu hijo
Muchas familias hoy en día suelen tener la costumbre de dejar que los niños vean la televisión, el teléfono desde muy temprano para que los niños estén dispuestos a sentarse o comer más rápido. Este grave error empuja involuntariamente a los niños a una posición solitaria y perezosa para interactuar en ambas direcciones.
Los psicólogos infantiles advierten que el abuso de la tecnología aumenta el riesgo de retraso en el habla y limita la inteligencia emocional del bebé. Para ayudar a los niños a ser inteligentes y hablar rápido, los padres deben desmontar valientemente los dispositivos electrónicos, dedicar tiempo de calidad a dialogar, escuchar activamente y llamar a todas las cosas que les rodean con sus hijos todos los días.
El arte evoca la necesidad de reproducción y soluciones para entrenar los reflejos de los niños
Un principio fundamental en la educación familiar es no responder demasiado rápido a todas las demandas con gestos de los niños. Cuando un niño señala un juguete o una caja de leche, en lugar de dárselo inmediatamente, los padres inteligentes deben aprovechar esta oportunidad para enseñar a sus hijos a crecer animándolos a pronunciar. Haga preguntas de elección sencillas, repita las claves básicas y espere pacientemente a que responda su hijo.
La tolerancia y las palabras de aliento oportunas en este momento son la mejor medicina nutritiva para estimular el cerebro de los niños a practicar los reflejos lingüísticos.
Leer libros y cantar es una plataforma de lanzamiento para ayudar a los niños a desarrollar una personalidad y un pensamiento superiores.
Muchos estudios internacionales han demostrado que los niños que escuchan a sus padres leer libros y cantar canciones de cuna desde pequeños suelen tener un vocabulario extremadamente rico cuando crecen. Mantener el hábito de leer libros no solo ayuda a los niños a nutrir sus almas, reconocer las emociones, sino también a formar un pensamiento lógico temprano.
Convierte cada hora de lectura en un divertido juego interactivo, deja que tu hijo abra y abra los papeles de forma independiente y únete a él para imitar los sonidos divertidos del mundo natural. Este es el secreto para criar a un niño tranquilo, creando una base sólida para que supere las etapas de desarrollo con confianza.