Según el psicólogo Hoàng Anh - Oficina de Voice of Therapist, cuando se dan cuenta de que sus hijos se comunican cada vez menos, los padres no deben apresurarse a pensar que es solo una personalidad introvertida o buscar formas de obligar a sus hijos a cambiar. En cambio, los padres deben comprender correctamente la causa y tener una forma adecuada de acompañarlos.
1. Distinguir entre introvertido y retraído
Muchos padres a menudo confunden entre niños introvertidos y niños retraídos. Sin embargo, estos son dos conceptos completamente diferentes.
Los niños introvertidos todavía se comunican y se desarrollan normalmente, mientras que los niños retraídos tienden a evitar las relaciones y pierden interés en las actividades que antes amaban.
Esta situación puede deberse a la presión académica, los conflictos familiares, el acoso o las lesiones psicológicas. Por lo tanto, los padres no deben etiquetar apresuradamente a sus hijos sin una evaluación profesional.
2. Escucha en lugar de obligar a tu hijo a ser abierto.
En lugar de intentar obligar a su hijo a integrarse de inmediato, lo primero que deben hacer los padres es construir en su hijo una sensación de seguridad emocional.
Preguntar continuamente "¿Por qué no hablas con nadie?" o pedirle a tu hijo que sea más abierto puede hacer que el niño se sienta más presionado y reservado.
Los padres deben preocuparse por las emociones de sus hijos con preguntas abiertas, y al mismo tiempo dedicar tiempo a comer, caminar, practicar deportes o participar en actividades diarias con sus hijos para aumentar la cohesión.
3. No ignores los signos que requieren intervención temprana
Si el niño se retrae durante mucho tiempo, afectando el estudio, la vida o a menudo está triste y ansioso, los padres deben llevar pronto a su hijo a un especialista.
El asesoramiento psicológico es una forma proactiva de cuidar la salud mental, y la familia debe ser un lugar para que los niños sean escuchados y acompañados.