Según la Cruz Roja Americana, una organización humanitaria estadounidense que opera en el campo de la ayuda de emergencia, la capacitación en primeros auxilios y la seguridad comunitaria, además de aprender a nadar, los niños necesitan estar equipados con habilidades de seguridad acuática adicionales para prevenir el riesgo de ahogamiento en verano.
Aprende a flotar y mantener el cuerpo en el agua. Las habilidades de flotación ayudan a los niños a tener más tiempo para mantenerse seguros cuando tienen problemas bajo el agua o no pueden nadar a la orilla de inmediato.
Saber cómo escapar del agua de forma segura Los niños necesitan ser guiados sobre cómo moverse a la pared del tanque o a un área segura cuando se sientan cansados, se atragantan o se encuentren en peligro.
Mantén la calma cuando tengas problemas bajo el agua. El pánico es una reacción que hace que los niños pierdan energía más rápido cuando tienen un accidente bajo el agua.
Por lo tanto, los niños necesitan ser entrenados en reflejos de calma y control de la respiración.
Reconocer áreas de agua peligrosas Los niños deben entender que los estanques, lagos, ríos o áreas de aguas profundas pueden ser potencialmente riesgosos, incluso si ya saben nadar.
No se baje al agua cuando no haya supervisión de adultos La Cruz Roja Americana recomienda que los niños siempre necesiten que los supervisen adultos cuando jueguen cerca del agua para limitar el riesgo de ahogamiento.
Usar chalecos salvavidas correctamente Los niños deben usar chalecos salvavidas estándar cuando participen en actividades acuáticas al aire libre como navegar, jugar en ríos, lagos o el mar.
Saber pedir ayuda cuando se encuentra con peligro Una de las habilidades importantes es que los niños deben saber cómo pedir ayuda, buscar ayuda o informar a los adultos cuando ocurre un incidente bajo el agua.