En cada etapa de desarrollo, los niños tendrán diferentes necesidades psicológicas, por lo que los padres también deben acompañarlos de la manera correcta para que sus hijos crezcan seguros y emocionalmente estables.
Criar a un hijo no es aplicar un método para todas las edades. Hay cosas que los padres hacen bien en la etapa en que el niño es pequeño, pero se convierten en errores cuando el niño es mayor. Porque cada etapa de desarrollo del niño tiene sus propias características en términos de psicología, comportamiento y necesidad de ser amado.
Si los padres entienden correctamente cada edad y ajustan la forma de acompañar adecuadamente, los niños se sentirán comprendidos, cooperarán más fácilmente y se desarrollarán de manera saludable tanto emocional como en habilidades para la vida.
A continuación, se presentan las formas de acompañar adecuadas para cada edad que los padres deben conocer.
En la etapa de 0 a 1 año, necesitas una sensación de seguridad absoluta.
En esta etapa, los niños aún no pueden ajustar sus emociones por sí mismos. El bebé necesita respuestas rápidas cuando llora, ser abrazado, abrazado y escuchar voces familiares. El hecho de que los padres hablen, acaricies regularmente y creen un ambiente estable ayudará al bebé a formar una sensación de seguridad, lo que le ayudará a dormir mejor y menos perturbado.
En la etapa de 1 a 3 años, los niños necesitan ser explorados y aprender a controlar sus emociones.
Esta es la etapa en la que los niños comienzan a tener ego, les gusta hacerlo por sí mismos y son propensos a hacer rabietas. En lugar de regañar, los padres deben guiar a sus hijos para que llamen a sus emociones, creando reglas simples y consistentes. Los padres deben ser pacientes porque los niños están aprendiendo a entender el mundo y aprendiendo a esperar.
En la etapa de 3 a 6 años, los niños necesitan ser reconocidos y aprender la independencia.
Los niños de esta edad comienzan a gustarles que los elogien, les gusta ser "adultos" y quieren demostrar que pueden hacerlo. Los padres deben hacer que sus hijos participen en tareas domésticas sencillas, animar a sus hijos a vestirse, limpiar sus juguetes y comer por sí mismos. Lo importante es elogiar en el momento adecuado para que los niños tengan la motivación de mantener buenos hábitos.
En la etapa de 6 a 10 años, los niños necesitan disciplina suave y acompañamiento en el estudio.
Cuando los niños entran en la escuela primaria, el aprendizaje se convierte en una parte importante. Sin embargo, los niños todavía necesitan que sus padres les guíen sobre cómo estudiar y construyan hábitos conscientes, en lugar de solo crear presión sobre las calificaciones. Los padres deben escuchar, preguntar y crear un entorno de aprendizaje positivo para que los niños no tengan miedo de equivocarse.
En la etapa de 10 a 15 años, los niños necesitan ser respetados y escuchados.
La pubertad hace que los niños cambien fuertemente de emociones. Muchos niños se vuelven inaccesibles, irritables o rara vez comparten. En lugar de controlarse demasiado, los padres deben desempeñar un papel de acompañamiento, respetar la privacidad y convertirse en alguien en quien los niños puedan confiar.
A partir de los 15 años, los niños necesitan orientación en lugar de control
Cuando los niños crezcan, los padres no pueden controlarlos con órdenes. Lo que los niños necesitan son orientación, consejos y confianza. Los padres deben hablar como un amigo mayor, ayudándoles a establecer metas y a ser responsables de sus elecciones.
De hecho, acompañar a los niños no es hacer todo por ellos, sino cambiar la forma de apoyo por etapas. Cuando los padres entienden lo que los niños necesitan a cada edad, la crianza será más fácil y los niños también se desarrollarán en la dirección correcta.