Criar hijos nunca ha sido un "concurso" entre madre y padre. Sin embargo, muchos estudios psicológicos demuestran que el papel del padre tiene diferentes impactos, especialmente en algunos aspectos del desarrollo del niño.
1. Animar a los niños a atreverse a probar y aceptar riesgos.
Según un estudio publicado por la Universidad de Cambridge, los padres tienden a animar a sus hijos a explorar, trepar, hacer ejercicio vigoroso o probar cosas nuevas. Mientras tanto, las madres tienden a proteger y garantizar la seguridad.
Esto no significa que la madre esté equivocada, pero el "riesgo controlado" que crea el padre ayuda a los niños a desarrollar más confianza en sí mismos, capacidad de resolución de problemas y espíritu de independencia.
2. Enseñar a los niños a controlar sus emociones de una manera práctica.
Un informe de la Universidad de Harvard muestra que la forma en que los padres reaccionan a las emociones de sus hijos a menudo tiende a guiar el manejo de la situación, en lugar de solo consolar. Mientras que las madres son propensas a empatizar y consolar, los padres suelen preguntar: "¿Qué vas a hacer después?
Este enfoque ayuda a los niños a aprender a pensar en soluciones y la capacidad de auto-ajustar las emociones en el entorno social.
3. Crear una disciplina clara y consistente
Según el análisis de la American Psychological Association, la presencia positiva de un padre está relacionada con una mayor capacidad de autocontrol y disciplina en los niños.
Las madres suelen ser más suaves y flexibles en su manejo, mientras que los padres tienden a establecer principios específicos y exigir que sus hijos los cumplan. La combinación de estos dos estilos crea una base educativa equilibrada.
No más, sino diferente.
En realidad, no es que la madre sea "inferior" al padre o viceversa. Cada persona aporta un valor propio en el proceso de crianza de los hijos. Los niños se desarrollan mejor cuando se benefician tanto de la gentileza y la empatía de la madre como de la decisión y orientación del padre.
Criar hijos es un viaje de acompañamiento. Cuando padre y madre entienden claramente los puntos fuertes del otro y se coordinan armoniosamente, esa es la mayor ventaja para los niños.