Espacio armonioso, base para nutrir emociones positivas
El feng shui se origina en la filosofía china antigua, asociada con el pensamiento taoísta. "Phong" es viento, "thủy" es agua, simbolizando el flujo de energía. El núcleo del feng shui es organizar el espacio vital para que el "qi" circule sin problemas, creando un equilibrio entre el hombre y el medio ambiente.
Según el psicólogo Juhi Pandey, un espacio bien organizado puede ayudar a las personas a sentirse más seguras y relajadas. Este punto de vista también coincide con la publicación de la American Psychological Association, que afirma que un entorno de vida desordenado aumenta el estrés, mientras que un espacio ordenado ayuda a mejorar la capacidad de concentración y el estado mental.
La profesora Clare Cooper Marcus, experta en medio ambiente y comportamiento de la Universidad de California Berkeley, enfatiza que el diseño espacial puede afectar directamente las emociones. Dice que las casas con luz natural, vegetación y arreglos armoniosos suelen ayudar a los residentes a estabilizar su psicología y reducir la presión.
En la vida matrimonial y familiar, esto es aún más importante. Se considera que un dormitorio con una cama en una posición donde se pueda observar la puerta pero no frente a ella directamente crea una sensación de control y seguridad, apoyando así un sueño más profundo.
12 sencillos consejos de feng shui para un hogar feliz
Para que la aplicación del feng shui no sea demasiado compleja. En primer lugar, mantenga la entrada a la casa limpia y con suficiente luz, ya que se considera un lugar para recibir energía.
Segundo, coloque los zapatos y sandalias de forma ordenada, evitando llevar polvo al espacio vital.
Tercero, asegurar un camino despejado para que la energía circule naturalmente.
Cuarto, aplicar el principio de "posición principal" para la cama y el escritorio.
Quinto, agregar árboles verdes redondos como la orquídea italiana para simbolizar el desarrollo.
Sexto, limpie periódicamente, retire los objetos dañados.
El sábado, utiliza colores suaves como el verde o el azul para el espacio de descanso.
Octavo, abrir las puertas para recibir luz y aire natural.
Noveno, elige decoraciones que brinden una sensación agradable. Décimo, cuelga cuadros de paisajes positivos.
Undécimo, crea un rincón de relajación separado para la meditación o la lectura.
Y finalmente, coloca la cama apoyada en una pared sólida para aumentar la sensación de seguridad.
El Feng Shui no reemplaza el tratamiento médico, pero una casa armoniosa, ordenada y llena de vitalidad será un apoyo espiritual sólido para cada miembro de la familia.