El Ministerio de Educación de China anunció el 27 de marzo un nuevo marco de políticas para reducir la presión académica, que prohíbe a las escuelas asignar tareas excesivas e infringir el tiempo de descanso de los estudiantes.
Según un anuncio publicado en la plataforma oficial WeChat, a las escuelas se les prohíbe organizar exámenes regulares con el objetivo de aumentar la carga académica. Esta regulación forma parte de un esfuerzo por ajustar el enfoque educativo, cambiando de la concepción tradicional que requiere que los estudiantes estudien con alta intensidad para lograr resultados.
La situación de los ejercicios pesados es común desde hace mucho tiempo en muchas escuelas de China, y se cree que es la causa de la falta de sueño de los estudiantes, el aumento de la ansiedad y la depresión. La nueva política enfatiza el requisito de controlar estrictamente el volumen total de ejercicios, al tiempo que asegura que los estudiantes de primaria y secundaria tengan al menos dos horas de actividad física al día.
Para el nivel preescolar, la agencia de gestión prohíbe estrictamente aplicar métodos de enseñanza de primaria o enseñar antes del programa. Las escuelas primarias y secundarias tampoco están autorizadas a organizar exámenes con el fin de seleccionar estudiantes, ni a recompensar o disciplinar a los maestros basándose en la promoción de los logros de los estudiantes que obtienen altas calificaciones en el examen de ingreso a la universidad.
La política también requiere que las escuelas no ocupen el tiempo de descanso entre horas ni prohíban a los estudiantes salir de clase durante este tiempo. Esto se considera un paso para garantizar el equilibrio entre el estudio y el descanso.
La medida se produjo después de que China anunciara la adición de vacaciones de primavera y otoño en el año escolar, además de las tradicionales vacaciones de verano y invierno. Algunas instituciones educativas han implementado actividades creativas durante las vacaciones, como una universidad vocacional de aviación en Sichuan que organiza las vacaciones de primavera con el tema de animar a los estudiantes a disfrutar de la naturaleza y experimentar la vida.
El gobierno chino espera que estas medidas contribuyan a mejorar la salud integral de los estudiantes, al tiempo que promueven cambios positivos en la sociedad.