La válvula de ventilación del eje giratorio, comúnmente conocida como válvula PCV (Positive Crankcase Ventilation), es una pieza pequeña pero que juega un papel importante en el mantenimiento del rendimiento y la vida útil del motor. Sin embargo, también es un detalle que a menudo se olvida durante el mantenimiento del coche.
La válvula PCV tiene la tarea de controlar la cantidad de gas del compartimento del eje giratorio que regresa a la tubería de carga para seguir ardiendo. Este sistema ayuda a reducir la presión en el motor, limitar la contaminación del lubricante y reducir las emisiones al medio ambiente.
Durante el funcionamiento, parte del gas generado por la cámara de combustión puede pasar por el hueco entre el pistón y la pared del cilindro y luego entrar en el compartimento del eje del cúter.
Si no se trata, esta cantidad de gas aumentará la presión interna del motor, empujando la fuga de aceite a través de las juntas y los alicates, y al mismo tiempo degradará rápidamente el aceite.
Aunque algunos fabricantes incluyen las válvulas PCV en el calendario de mantenimiento periódico, muchos modelos de automóviles no especifican el momento específico de la sustitución. La recomendación común es revisar o reemplazar las válvulas PCV después de aproximadamente 30.000 - 50.000 millas de funcionamiento, lo que equivale a aproximadamente 48.000 - 80.000 km.
Cuando la válvula PCV está dañada, esta parte suele quedar atascada en estado abierto o cerrado. Si está atascada en la apertura, el aceite y el gas del compartimento del eje del palancazo pueden succionarse a la vía de alimentación más de lo necesario.
Esto hace que el motor funcione de manera inestable, reduzca el rendimiento, aumente el consumo de combustible e incluso encienda las luces indicadoras de fallo del motor.
Por el contrario, si la válvula se atasca y se cierra, la presión dentro del compartimento del eje del palancazo aumentará. Como resultado, el aceite puede filtrarse a través de las juntas, los anillos de amortiguación, y al mismo tiempo formar residuos y aumentar el grado de desgaste de las piezas internas del motor.
La inspección de la válvula PCV es relativamente sencilla. En muchos modelos de automóviles, la válvula PCV está instalada en la tapa del gatillo o la tapa de la válvula del motor y conectada a un tubo blando. El propietario del automóvil debe revisar los tubos para ver si hay signos de grietas, envejecimiento o fugas.
Después de quitar la válvula, se puede sacudir ligeramente. Si se oye un crujido en el interior, la válvula puede seguir funcionando normalmente. Sin embargo, para una evaluación más precisa, se debe verificar también la capacidad de apertura y cierre de la válvula cuando el motor está funcionando.
Además, muchos signos de la válvula PCV dañada pueden ser similares a otros fallos del motor. Sin embargo, esta es una de las partes fáciles de inspeccionar y tiene un bajo costo de reemplazo. Por lo tanto, la inspección periódica de la válvula PCV es una forma sencilla de ayudar a detectar fallas tempranas y proteger el motor de daños costosos.